Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007.
Resumen
- 01/09/2007 12:25 - tu ritmo carretero
- 01/09/2007 20:43 - dice
- 04/09/2007 02:15 - uruguayo ilustrísimo
- 04/09/2007 20:23 - boceto
- 05/09/2007 01:16 - lo que está antes
- 07/09/2007 11:59 - golpeá que te van a abrir
- 07/09/2007 19:01 - miradas
- 10/09/2007 17:56 - causa
- 10/09/2007 18:33 - octubre en Tostado
- 14/09/2007 18:11 - vidas paralelas
- 14/09/2007 19:57 - en el país del humo
- 16/09/2007 19:21 - construcción
- 22/09/2007 21:21 - silencio
- 23/09/2007 13:55 - ser una obra
- 24/09/2007 20:14 - curvas
tu ritmo carretero

óleo y tajos sobre hardboard
dice
Los humos del fuego ajeno
los humores del dolor propio
la voz del hablante
implacable
la inminencia
de la loca de la muerta
la ventana
que no daba a nada
el cielo la noche
alrededor
de la mente abierta en dos
que dice que la poesía
no es esto
ni lo otro
está siempre más allá
de la forma
de la ausencia
del silencio
del mundo
uruguayo ilustrísimo

el inmenso e inefable Felisberto Hernández
lo que está antes
La velocidad que las cosas necesitan
para estarse quietas
nos modifica en secreto
hay una fugacidad en la percepción
de la apariencia
que siempre despierta sospecha
me gusta saber que elijo pensar
que el verdadero poder reside
en la fuerza quieta.
causa
Yo junto estas palabras para cuatro personas,
algunos más pueden alcanzar a oírlas,
oh, mundo, lo lamento por ti,
tú no conoces a esas cuatro personas.
Ezra Pound
octubre en Tostado
a Hugo Padeletti
Leopardos en la luna, y esas cosas
(un hueso, ramas, una fotografía)
que no pueden nombrarse: el tiempo las ignora
horas breves de días breves en la corriente fugitiva.
La huella es liviana
sobre el sendero: la arena cambia
y oculta sin cesar los arabescos
fortuitos, las palabras escritas con huesos
y con ramas en la piel húmeda
estragada de ayeres, entre rosas
ardiendo sobre ceniza. Leopardos
en la luna, y cosas cuyo nombre
deslumbra o mata:
el tiempo las destruye.
Juan José Saer
vidas paralelas

reglas de madera e hilo de coser, obra de Jorge Macchi
en el país del humo
Vapor en el espejo
Tokio se llama la tintorería de mi barrio. Su dueña, desde una mesa, vigila los trabajos. Casi no habla español. Entre el vapor sus hijos escuchan tangos en la radio.
El día que me hicieron rector en la Universidad fui a hacer planchar mis pantalones. Los muchachos me dieron una bata mientras esperaba.
Por pudor, la madre dejó el puesto. Lo ignora: enseño lenguas orientales. Pude leer, en la mesa, qué escribía: Aquí estabas espejo cuatro años escondido entre papeles. Un rastro de belleza perduraba en tus aguas. ¿Por qué no lo guardaste?
De alguna cosa sirve, comprendí esa tarde, ser rector de la Universidad, experto en lenguas orientales, dueño de un solo pantalón.
Sara Gallardo, de El país del humo
ser una obra

La tela que cuelga de la pared en el silencio
nocturno no necesita palabras, ningún
discurso que sostenga que justifique
su propia existencia es prueba contundente
instala preguntas en quienes saben
que no hay cosa más difícil que pararse frente a un cuadro
mandala abierto a todas las salidas
inefable registro de un eco de eternidad,
que nadie se engañe por su superficie
de objeto bidimensional, en las complejas
relaciones de los colores que la constituyen
respira el acceso a otro mundo.
curvas

lo que veo cuando levanto la vista, cuando cierro los ojos, el vértigo de mi cuerpo recorriendo los caminos del tuyo, el rastro de las nubes en el cielo gris del invierno ido, ondas concéntricas de una voz horadando el silencio, mi personal fascinación por los rodeos del discurso y de la percepción, los oblicuos senderos de la psiquis, mi psiquis, cualquier psiquis, química y física, algodón y pigmentos.
óleo sobre tela, 40 x 40






