Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008.
Resumen
- 03/05/2008 15:33 - oh, felia
- 06/05/2008 17:32 - hagamos de cuenta
- 10/05/2008 16:04 - desdobla miento
- 12/05/2008 15:51 - respirando cenizas
- 16/05/2008 14:08 - dibujo
- 17/05/2008 01:05 - no me des la espalda
- 22/05/2008 12:54 - eso
- 25/05/2008 12:51 - parental
oh, felia

Soñé que había un ahogado en la sala
como una premonición o un fotograma
del primer surrealismo pero todo era un error
provocado por la noche inhóspita
y la lluvia torrencial, descolgaron
de la horca al buen ladrón al mal
ajusticiado y lo aposentaron en mi alfombra
a esperar que venga la carroza
que llegue el autor del melodrama
que venga la justicia aunque sea tarde
y llueva tanto y el cadáver inunde la sala
con su muerte y sus ojos abiertos miren nada
más allá de alrededor más allá
de nosotros más allá del sueño.
fotografía de Gregory Crewdson
hagamos de cuenta
Hagamos como cuando éramos chicos
juguemos a morirnos, a que nos morimos
acostémonos en las hojas y cerremos los ojos
juguemos a que yo soy John y vos sos Yoko
y yo me abrazo a vos desnudo para la foto
y un rato después me muero pero vos no
pero esta vez sí, esta vez nos morimos juntos
estamos los dos desnudos y cuando pase el tren
de la muerte y suspenda el juego y la foto quede
fijada en el recuerdo nosotros no estaremos más
nos fuimos a jugar a otro lado donde no se sufre
tanto como acá adonde se puede amar sin que el amor
se muera se termine duela tanto juguemos a morir
en blanco y negro con nuestros muñecos tirados al lado
y pájaros en las ramas mirándonos sin comprender si es un juego
o es la hora de preguntar la hora de decir nunca más
en un poema en una canción si es la hora de decir
es el fin mi amigo mi amor es el fin llegó la hora de ser
niño y hombre y viejo al mismo tiempo la hora de saltar
de pasar al otro lado la hora de saber cómo termina el juego
que estamos jugando pero no nos gusta hagamos de cuenta
que estos pájaros son cuervos que hablan y nosotros somos trigo
hagamos de cuenta que el cielo es un mar y ahoguémonos
respiremos mucho aguantemos sin respirar a ver quién aguanta
más quién juega mejor quién gana quien pierde cerremos los ojos
desdobla miento

Al otro lado de la pared
hay un departamento gemelo
del otro lado de la pared
hay otras pinturas otro Carlos
otra celda donde no estoy
mirando todo de arriba
mirando todo de abajo
lejos, donde no accedo a nada
que no sea de mí
cerca, donde no llego a verme
sin un gemelo al costado
donde no llego a darme
sin una pared en el medio
aire en el vuelo soy agua
algo de menos soy nada.
respirando cenizas
Esta marea de rostros sin carácter
que surca el cauce de la memoria
arrastrando como sedimentos
los efluvios de su mala conciencia
como un catálogo de aberraciones
es apenas un temblor en el friso de la historia
una marca en el cuerpo del delito.
Como el silencio perdido en la bruma
que amanece el invierno
como el balanceo del agua sobre el agua
en la sed de las orillas
así se diluye mi desaliento separándose de mí
así se expande mi desconsuelo envuelto en aire
flotando en esta intemperie sin remedio
ignorando la forma y el espacio y el tiempo
y la muerte.
dibujo
El dibujo atrapado en la hoja de papel
(un retrato asomado a la ventana
-pájaro en su jaula-
su mirada surcada por los trazos
de las gotas de lluvia al caer
parece más triste, el color
ceniza del grafito y el papel arrugado
parecen hablar del pasado
parece el sueño de alguien
apoyado sobre la superficie de la luna
parece un recuerdo
descansando sobre el pecho de una mujer).
no me des la espalda

No me des la espalda
ni aun así
que me sorprendas
trepando por el chorro de agua
subiendo por la columna de humo
no me quites la palabra
ni que fuera
mi discurso incomprensible
mi verbo abrumador
ya verás que no me ahogo en tu agua
ni aun así
que me respires a mí
no me camines los pasos al revés
como si fueran huellas en el viento
que no dejaron mis pies
no me digas que no
y no te lo diré yo
ni ahora
ni después.
eso
Escapar de la emoción del lugar común
escribir más rápido que respirar
para no caer en la conducta bipolar
de despellejar la memoria con recuerdos abusivos
y sentirnos al mismo tiempo
tan famélicos de futuro
que elegimos devorarnos la belleza
y servir como festín definitivo
la luna turca en el cielo de la mesa,
la negra cuchara oblicua al lado oscuro,
la dama ausente que oculta sus vestidos,
amarilla, abierta en v, tan violeta
que dan ganas de comerla,
canto sobre madera hueca, ritmo
que suena a sueño,
alfabeto marino, espejismo
crepuscular inacabado resonando
entre los meandros del deseo,
caparazón azul que nos preserva
-con la displicente elegancia con que el torero
dibuja su verónica en la arena-
del eco y el abismo, del mundo
y sus metáforas.
parental

Hay un momento
en que padre e hijo crecen
midiéndose uno en los ojos del otro
llega un momento
en que todo padre es pared
que es preciso saltar eludir atravesar
hay un momento
en que el hijo quiere ser el padre
para calzarse sus zapatos
y correr con tranco largo
llega un momento
en que todo padre es niño
y se monta sobre los hombros del hijo
para caminar en los pies de él
hay un momento
en que el padre es un buey
que toca todo lo que ve
y devora todo lo que toca
llega un momento
en que el hijo se vuelve voraz
y se alimenta con la carne
de cualquier buey de todo buey
hay un momento
en que la espalda del hijo
adquiere la forma de la espalda del padre
y ya no soporta más el mundo
fotografía de Yoani Sánchez

