Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2009.
Resumen
- 04/03/2009 18:11 - diagrama
- 09/03/2009 20:15 - santo oficio
- 16/03/2009 12:40 - yo era
- 16/03/2009 21:39 - a tarde ser
- 20/03/2009 12:20 - swingin' easy
diagrama
“La diagonal es la distancia más corta
entre la ausencia y el placer”
así fue como aprendimos a ser oblicuos
a caminar borrando las huellas
a cruzar el río y volver
a la misma orilla
a despedirnos antes de haber llegado.
(No es un error de procedimiento,
solo una incorrecta interpretación de la geometría).
santo oficio
Jesucristo tenia una estrategia
de comunicación, el mensaje
más sofisticado transmitido
por los canales más simples
y en la mesa siempre había
pescado fresco un poco de pan
unas cuantas copas de vino
algunas mujeres llamadas Maria
lo suyo era lo básico
una túnica un par de sandalias
hablar en parábolas caminar
sobre el agua perdonar al enemigo
siempre me pregunté si su padre
construiría cruces en la carpintería
yo era
Yo era un buscador de oro
con pies de barro
que no encontró nada
más que la piedra
que persiste en el tiempo
yo era silencio
sombra de humo
puro yo agazapado
en lo más hondo
de la carne elemental.
a tarde ser
El cielo color gris cinco en la escala
de valores encapota la silueta de la city
en medio de unos edificios viejos
sube una columna de humo blanco
mi hemisferio izquierdo me dice: incendio
miro las nubes me gusta el cielo así
debajo del puente todo es negro casi
no hay agua ya ni vida queda
unas bandas amarillas el reflejo de las luces
la noche inminente el viento amenazante
el horizonte desaparecido el agua en el aire
el lobo no abre la boca ya casi no come
no queda nadie que se jacte de estar vivo
al lado del puente un inmenso cartel rojo
exhibe un slogan de campaña una frase
de ocasión: la seguridad se hace
del otro lado el cartel rojo de Caserita
postales de la frontera poemas sin escribir
teléfonos mudos habitaciones vacías
recibo un mensaje que me dice que la nada
y el vacío son inspiradores preferiría no saberlo
preferiría estar lleno mi hemisferio derecho
piensa en la luz piensa en el espacio
piensa en color rojo negro blanco gris
salgo a la curva del balcón me dejo mojar
de este lado y del lado de allá es igual
el lobo no está el lobo perdió los dientes
el pelo las mañas murió por su boca
ahíto de carne podrida harto de alimentar
los rincones del conurbano con su fama
no era en verdad un lobo era un perro
abandonado cansado de ladrar para nadie
el humo blanco ahora es negro el cielo
también como la boca del lobo muerto
como la muerte que espera en el horizonte
como la noche que espera por mí
swingin' easy

El disco de Sarah Vaughan siguió sonando a pesar de que nadie podía escucharlo. Eso es lo que sucede con ciertos sonidos, necesitan ser oídos para tener sentido. La música y el teléfono son un buen ejemplo de ello. La voz inolvidable de la Vaughan se arrastraba por la penumbra de la sala vacía, demorándose un poco aquí y allá, en los pliegues de las cortinas o alrededor de las copas a medio tomar, sufría un levísimo temblor al atravesar la luz de la luna que entraba por el ventanal y se derramaba luego dulcemente en el aire de la noche como si cayera y flotara al mismo tiempo. Era Swingin’ easy, el disco favorito de Alejandra, una grabación de 1957 donde la Vaughan hace maravillas con su voz. Ese de la tapa en la que ella está sonriendo, vestida de rojo sentada en un BKF igual al que hay en el living, en el que habían intentado amarse para terminar dándose cuenta de que no fue pensado para eso, Gonzalo decía que le hubiera gustado saber cómo imaginarían una cama los autores del famoso sillón.
También decía que ellos no podían separarse a pesar de que lo que sentían ya no era lo mismo de antes, que no podían ni debían, que estaban unidos en cuerpo y alma, así decía. Y Alejandra parecía creer lo mismo, que así era y así debía ser. Hoy habían hablado otra vez de eso en la cena, por eso cuando llegaron pusieron el disco en el equipo, se sirvieron unas copas de vino, tomaron un trago y se fueron juntos al balcón francés desde donde parecía que la noche no iba a terminar nunca más.

