Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2009.

Resumen

umbral

 

Golpeando las puertas del silencio
sé lo que hay del otro lado
mis golpes no suenan
nadie va a oir, nadie abrirá
pero no puedo dejar de golpear

 

 

05/10/2009 13:40 Autor: Carlos. ;?> No hay comentarios. Comentar.

revista narrativas

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salió el número 15 de la revista narrativas, en el que publicaron mi cuento La vida sucia.

Para bajar el pdf hacer clik acá.

09/10/2009 14:19 Autor: Carlos. ;?> Hay 1 comentario.

s t

 

Te aterra
el final de todas las cosas que más amas
la música ayuda pero no, a veces es peor
huir
no aplaza los acontecimientos no anula el error
la poesía sirve pero no, a veces es lo mismo
morir
no parece una salida no redime del dolor
no es más que un velo más en la misma trama.

 

13/10/2009 23:36 Autor: Carlos. ;?> Hay 2 comentarios.

collage

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la letra A parece y ya
se sabe: primero viene la letra
después la palabra
hay un sol negro debajo de los techos
hay un agujero donde debería estar el sol
una nube rosada sobrevuela un cartel
horizontal vertical escandalosamente axial
adónde va la tensión con tanta ortogonal
el ruido blanco que rodea las formas
se parece al silencio
el sol negro como un agujero invertido
hace girar a todas las formas en su lógica
de eclipse, si yo supiera cuánto frío
traerá su ausencia ni siquiera
lo diría, el trazo sobre el papel
el papel sobre papel, la huella
que recuerda el gesto
alimentan y conforman el paisaje
lo he tocado tanto que no necesito verlo
lo he tocado como si fuera ciego
con ganas de olerlo de llevarlo a la boca
de desarmarlo y hacerlo de nuevo

16/10/2009 12:14 Autor: Carlos. ;?> No hay comentarios. Comentar.

kusho

20091016203116-imagen-2.png

 

Un círculo es un camino
que regresa al mismo lugar
después de una parábola perfecta

Yo quería que mi vida fuera así
pero ningún dibujo se parece a otro
y todo tiende hacia la nada.

 

fotografía de shinichi maruyama

16/10/2009 16:31 Autor: Carlos. ;?> Hay 3 comentarios.

di vi siones

 

El día y la hora en que sentí que por fin estaba listo
tracé una línea sobre el mundo con un pincel
con un puñal con un canto de moneda
y ubiqué de un lado a los saciados los hartos
y del otro a todos los que padecen hambre y privación
pero el mundo alteró peligrosamente su forma
entonces decidí borrar la línea y trazar otra
en una dirección diferente y puse de un lado
a los magnánimos y del otro a los que aman
solamente el dinero, pero así el mundo se convirtió
en un mercado gigantesco, volví a borrar la línea
y recordé que las curvas tienden más a la armonía
entonces dibujé un enorme círculo y puse dentro de él
a todos los adultos y afuera, rodeándolo, a los niños
los bebés, los ancianos, pero tampoco dio resultado
porque a la noche los adultos aullaban, gritaban y gemían
y no dejaban dormir a nadie dentro del círculo ni fuera de él
de modo que volví a la línea recta, y de un lado ubiqué
a los vivos y a los que no nacieron todavía y del otro
a los muertos y a los fantasmas y a los recuerdos
de sus seres queridos, y se formó una cortina de humo
entre un lado y otro y era como una nube de color rojo
y me produjo un hondo desasosiego y también borré esa línea
decidí hacer círculos concéntricos y en cada uno escribir
un nombre diferente elegido al azar y armar varios grupos
de círculos hasta que me cansara o quedara mareado
y se armaron familias inefables y remolinos y pequeños tornados
y un dibujo lindo de ver y un vértigo, un efecto de arte cinético
pero me aburrí rápido de esa efervescencia y borré todas las líneas
y esparcí los puntos en el espacio al azar y formé constelaciones
y me arrojé al agua densa y oscura sin saber nadar
y aún así flotaba y me sumergía y era divertido aunque inquietante
y cerré los ojos y dejé de lado tantas cosas que antes parecían
primordiales y no lo eran en modo alguno y me abandoné
y me dejé ir y respiré cada vez más despacio y profundo
y fui cayendo en mí entrando en mí subiendo a mí así como
si yo ya hubiera estado ahí aquí en mí antes y después y siempre

 

21/10/2009 11:53 Autor: Carlos. ;?> No hay comentarios. Comentar.

resaca

 

Abrió los ojos y no vio nada, todo era oscuridad. No se movió, esperaba que le subiera el entendimiento pero no sucedió, entonces se incorporó como pudo. Tratando de alertar los sentidos olisqueó el aire, lo encontró dulzón, espeso y salvaje, un poco acre. Le llegó al oído el sonido zumbón de las moscas. El cuerpo pesado se le desparramaba sobre los huesos como un abrigo empapado de sudores. Un dolor penetrante le empezó a latir en los costados de la cabeza y la boca seca y pastosa le reclamó agua. De a poco empezó a arrastrar los pies descalzos con la cautela de la palma de la mano de un ciego que estuviera tanteando una superficie desconocida. Otro olor le llegó, mixto: vino y vómito. Y el olor trajo una imagen súbita que se apagó como un relámpago: él y el otro a la noche, vaciando una botella, riendo a gritos. Se detuvo, giró a cabeza en redondo y achinó los ojos pero seguía sin ver nada. Volvió a moverse dando imperceptibles saltitos con la planta de los pies para ir reconociendo el suelo rugoso y mugriento que no podía ver. Otra imagen como ráfaga: él y el otro vaciando una nueva botella, las risas apagadas, un brillo en su mirada torva, palabras que se enredaban en el silencio. El pie derecho toca algo que no es sólido, una sustancia viscosa lo asquea, pero avanza igual y pisa el charco. Entiende enseguida de qué se trata y el líquido pegajoso le hace estallar otra imagen en el cerebro: él y el otro discutiendo después de vaciar otra botella, trenzándose poseídos por una fiereza animal. Avanza también el otro pie con torpeza para no desestabilizar el cuerpo y ya está con ambos pies sobre el charco. Una corriente de pavor le sube por las piernas a la velocidad de la luz; se ve a sí mismo rompiendo una botella contra la silla y clavando el pico en el pecho del otro al que le estallan los ojos de asombro y cae. Se recuerda vagamente retirándose a un rincón y sentándose en el piso con la cabeza turbada. De seguro se ha dormido, de seguro han pasado horas y el muerto se ha desangrado. Quiere alejarse, que lo que pasó no haya pasado, gira bruscamente y da un paso inesperadamente enérgico sobre la sangre que lo hace resbalar, el otro pie intenta sostener pero el cuerpo se ha inclinado demasiado y no lo consigue, tiembla un segundo en el aire viciado del rancho, no le sale gritar, cae pesadamente de espaldas sobre el culo de la botella rota que lo espera con sus filosas estalagmitas de vidrio barato, una boca hambrienta, una trampa que él mismo preparó. Siente entrar los vidrios en la carne, siente cómo se le empieza a derramar la sangre debajo del torso, sabe que se mezclará con la del otro y no le gusta. Sentir la camisa mojada le recuerda la sed, respira con dificultad, piensa que se apaga y le parece raro apagarse en lo oscuro. Una mosca se posa en su cara y le empieza a caminar por la mejilla, no puede ni soplarla. 

 

28/10/2009 10:50 Autor: Carlos. ;?> Hay 2 comentarios.


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