Qué
Huyendo de ti mismo
hueles la sangre y el olvido
el sonido de tu voz
nombrando las cosas que no están
el sonido de tu voz
nombrando la muerte
pero qué vas a hacer
con el dolor
qué vas a hacer con todo
el dolor
Huyendo de ti mismo
hueles la sangre y el olvido
el sonido de tu voz
nombrando las cosas que no están
el sonido de tu voz
nombrando la muerte
pero qué vas a hacer
con el dolor
qué vas a hacer con todo
el dolor
Si las gotas cayeran hacia arriba
hasta anegar el cielo
Si este otoño inesperado
no estuviera tan fuera de lugar
Si esta lluvia invertida
no lavara la cara de la nostalgia
sería como si la memoria
se olvidara de volver
a ocupar ese espacio
ganado durante años
Si los minutos que pasan
no dolieran como tajos en la piel
Si la luz dorada de la tarde
no fuera tan dulce
que diera vergüenza
Si la presencia de los muertos
en nuestra vida no dejara ese gusto
ácido en la garganta
Si la soledad no fuera
una barra de hielo
que nunca se derrite
Si así fuera así sería
y podríamos creer
que nunca más
volvería a ser como es
este agujero sin fondo en la tierra
este agujero en la tierra sin fondo.
Todas las cosas tienen un centro
en el centro está el núcleo
que conecta con lo que existe
antes de la vida después de la muerte
lo que nunca podemos conocer ni entender
el centro de las cosas está exento de emoción
pero puede provocarlas
en quien esté dispuesto a tocar
esa vibración innominada
ese espacio aparentemente vacío
ese no tiempo insertado en el devenir
Yo quería ser un pez y ahora puedo
solo tengo que meterme en el agua
nadar hacia adentro sin parar ni respirar
sin recordar los amores perdidos ni llorar
porque para qué más agua de la que hay
Estoy vivo pero podría estar muerto
respiro pero podría ser solo el viento
que pasa a través de mi cuerpo
buscando la diferencia de presión
para cambiar la temperatura del planeta
Estoy muerto antes de tiempo pero
podría ser otra forma de estar vivo
una manera frecuente de existir
androides que simulan vida humana
humanos que habitan emoción artificial
Yo quería ser un pez y vivir de agua
morir de aire brillar en la luz plateada
de la mañana gris del invierno
yo quería y no sabía que se podía
vivir teniendo la sangre tan fría
Mirar las nubes hasta perforar el día
y avanzar por atrás del firmamento
alejándome de la esfera maternal
verde azul naranja y otra vez azul
voy contando mis pasos en el aire
como si fueran las mediciones previstas
en el método para alcanzar la luna
Mirar el espacio como mirar la nada
con la misma liviandad desapegada
de haber sido y ya no intentar ser
de haber estado y no querer permanecer
voy contando mis pasos en el aire
como si fueran las horas que restan
en el balance de las noches y los días
Mirar el tiempo sin pensar en mí
ajeno a la identidad y la conciencia
suspendido en un estado inmaterial
donde la nada y el todo son lo mismo
voy contando mis pasos en el aire
como si fueran las primeras inhalaciones
de aire de un organismo que nace
Llegaste muy tarde
ya no puedo mostrarte el altar de la patria
no puedo presentarte al minotauro
de la década del setenta
es demasiado tarde
hay una bandeja de plata
en la mesa del rey
en esa bandeja hay una cabeza cortada
que mira alrededor con ojos asombrados
esa cabeza es la mía
el asunto es que ahora
mi cuerpo no sabe dónde está mi cabeza
mi cabeza cree que todavía está unida al cuerpo
cómo le explico que no
ya es tarde
la próxima cabeza que ruede
debería ser la del rey
No todos los versos tachados
hablaban de vos
algunos buscaban sentido
creyendo saber lo que ha sido
morder el dolor
como si beber un vaso de arena
pudiera ahogar la sed
No todos los versos tachados
hablaban de mí
algunos giraban en torno
de una zona abandonada
por el lenguaje
dándose aires de importancia
en la desolación
No todos los versos tachados
hablaban de sí mismos
algunos tergiversaban enseguida
lo que querían decir
fracturaban el significado
ya no tenían ninguna
razón de ser
La velocidad de las cosas que van a ocurrir
es un vértigo que precipita los pensamientos
que vendrán después de los hechos
que no sucedieron todavía
es un aceleramiento constante que modifica
la presión y la temperatura del observador
que podría ser considerado
un testigo en peligro
de perpetua transformación
Husmeo a la muerte
como el perro olfatea el rastro
de un perro anterior en la vereda
como el caballo eriza los pelos de su lomo
al presentirla montada en el frío viento del sudeste
como el ciervo adivina la bala entre la fronda
del bosque umbrío que finge silencio
husmeo a la muerte
oculta entre los pliegues de la realidad
asomada en el fondo de la imagen del espejo
filtrándose por las grietas del cuarto de la cordura
husmeo a la muerte
husmeándome a mí
como si yo fuera ella que me viene a buscar
El zorro que se oculta debajo de la mesa
al anochecer discurre la manera de robar comida
para llevar a su madriguera
yo lo veo y no digo nada hay un trato
entre el zorro y yo que también estoy oculto
debajo de mi cuerpo al anochecer
discurriendo la manera de encontrar sentido
donde parece no haberlo procurando llevar
alimento a mi subsistencia
el zorro se marcha con pasos sigilosos
como si diera pequeños saltitos lleva las fauces vacías
yo también regreso silencioso llevo las manos vacías
mañana será otro día más
mañana habrá quizá una nueva oportunidad
La casa de la infancia
viene con el olor de los jazmines
la sombra de la parra en el patio
y el silencio caliente de las tardes de verano
La casa de la infancia
es un recurso de la memoria
para desplazar el recuerdo de mis padres
y evitar un desborde de la emoción
que podría inundar los recovecos del alma
sumergiendo todo en una melancolía sin fin
La casa de la infancia
sostiene la idea de un pasado feliz
cuando todos sabíamos que después
del sol venía la tormenta y después
de la tormenta volvía a salir el sol
Hace mucho tiempo yo tenía un recurso
para escapar de la tristeza
imaginaba una sábana blanca colgada al sol
yo era esa sábana que recibía
el calor y la luz y se iba secando
y empezaba a mecerse en la soga
hasta terminar bailando contra el cielo azul
limpia y tibia inflada por el viento
la sábana orgullosa de ser sábana
Pero a veces era la misma tristeza
mustia y arrugada la que colgaba de la soga
y el efecto del sol la marchitaba más aún
entonces la única esperanza era el viento
que viniera un viento fuerte y se la llevara lejos
yo era ese viento que debía despenar la mirada
y diafanizar la visión de los días
unas veces ser viento y otras veces lo que el viento lleva
en esa dualidad transcurre la existencia
Si las gotas cayeran hacia arriba
hasta anegar el cielo
Si este otoño inesperado
no estuviera tan fuera de lugar
Si esta lluvia invertida
no lavara la cara de la nostalgia
sería como si la memoria
se olvidara de volver
a ocupar ese espacio
ganado durante años
Si los minutos que pasan
no dolieran como tajos en la piel
Si la luz dorada de la tarde
no fuera tan dulce
que diera vergüenza
Si la presencia de los muertos
en nuestra vida no dejara ese gusto
ácido en la garganta
Si la soledad no fuera
una barra de hielo
que nunca se derrite
Si así fuera así sería
y podríamos creer
que nunca más
volvería a ser como es
este agujero sin fondo en la tierra
este agujero en la tierra sin fondo.
Para sentarse a esperar
que venga lo que tiene que venir
para sentarse a no esperar nada
sentarse para entender el tiempo
para entender la duración y el transcurrir
de la materia en el espacio
esperar y no esperar sentado
adoptando la forma de la silla
con nuestro cuerpo articulado
es como dibujar un cuatro tridimensional
en el momento presente de cuerpo presente
para sentarse y sentir que uno estará
siempre sentado como en ese instante
esperando lo que tiene que venir
y a la vez no esperando nada
solo sentir el tiempo el devenir
de la conciencia y la contingencia
como si hicieran falta pruebas
para demostrar que estamos vivos.
Muy feliz por haber sido seleccionado para la Antología Federal de Poesía de la Provincia de Buenos Aires.
Mi alma concreta e inmanente
flota como una piedra
en medio del cosmos
como si estuviera
contenida
in finito poema