Blogia

tancarloscomoyo

no debía


No debía ser yo
quien habitara ese pensamiento
intimístico
rayo fugaz de luz
en el borde de la conciencia
el gusto por un orden abstracto
en las relaciones o los acontecimientos
que las propician
la música del azar
sonando alta sonando
estridente
cualquier día te espero
en la puerta de un templo
vacío
cualquier templo cualquier
puerta cualquier
día
de un tiempo
vacío


barquito

barquito

dibujito muy viejo

El barco ríe con todos sus dientes, en el fondo no somos tan diferentes...

...


nací
amé
morí

en el vientre de los poetas

en el vientre de los poetas

nota publicada en el diario La Voz del Interior


Jueves 11 de enero de 2007
Edición impresa | Suplemento Cultura | Nota
Poesía
En el vientre de los poetas
Carlos Gazzera
De nuestra Redacción
cgazzera@lavozdelinterior.com.ar

Con un jurado heterogéneo, compuesto por Santiago Sylvester, Guillermo Saavedra y Luis García Montero, y con una convocatoria más que amplia –que devino en, a pedido del jurado, siete menciones honorarias además de los tres primeros premios–, el concurso organizado desde el Centro Cultural España Buenos Aires ha verificado la sensación de que existe en nuestro país una amplia variedad de temáticas y estéticas en la poesía contemporánea.

Poesía en tierra es, como su título lo indica, una bajada al papel, a la tierra, de toda esa poesía que anda sobrevolando nuestra vida cotidiana. Se trata, como su editor y jurado, Santiago Sylvester, lo expresa en el prólogo: "... no hay una sola manera de hacer poesía, posiblemente nunca lo hubo, pero la actualidad es más variada, más mestiza que en otras épocas...". Quizá por ello Poesía en tierra es un salvoconducto al vientre de los poetas –o quizá a la poesía misma–".

Los tres poetas premiados: Leopoldo Castilla (Salta, 1947), Graciela Cros (Caseros, Buenos Aires, 1945) y Ricardo Miguel Costa, Neuquén, 1958), pertenecen, si se quiere, a una misma generación: aquella que comenzó a escribir y a publicar sus libros a fines de la dictadura o bien a comienzos de la vida democrática. Sus primeros libros se reportan publicados a mediados de los años ´80 y hoy es posible verificar que cada poeta ha conformado una trayectoria única, exclusiva y variada, donde sus estéticas son absolutamente inconexas unas con otras..

Resultaría muy complejo justificar si los tres primeros premios conforman estéticas diferenciadas de las restantes poéticas rescatadas como menciones en el libro. Sí está claro que, como todo jurado, éste ha tenido que discutir mucho para consensuar las obras a premiar ya que en todas ellas sobrevive un haz de particularidad respecto a las de sus pares seleccionados. La calidad de ciertos trabajos es notable, más allá del lugar que ocuparon en la distinción del jurado, sin embargo, lo más importante es que ninguna de estas poéticas encontraría fácilmente un lugar en las principales revistas de poesía contemporánea, aquellas, especialmente, encargadas de forjar el canon, la nomenclatura oficial, de la poesía argentina.

Poesía en tierra reúne además de los ya citados premiados a Fernando Aíta (Avellaneda, 1975), Carlos Ardohain (Mar del Plata, 1953), Luis Benítez (Buenos Aires, 1956), Ricardo Rojas Ayrala (Buenos Aires, 1963), Hugo Toscadaray (Buenos Aires, 1957), Rubén Ángel Valle (Mendoza, 1966). Con ellos el vientre de la poesía se completa y se redimensiona entre el estupor de la novedad y el candor de lo tradicional, entre el mestizaje de la poesía culta y la poesía erótica, entre la poesía narrativa y la formalmente versificada.

Una antología que de algún modo nos muestra la certeza de que no todo lo publicado en los principales medios dedicados a la difusión de la poesía es lo que verdaderamente hay que leer. Una cantera infinita parece esconderse más allá de las poéticas canonizadas. Y eso es lo que definitivamente salva a todo concurso, a toda antología.


las cosas


Las cosas no quieren venir conmigo
las cosas no confían en mí
las cosas no me creen
cuando digo que me importan
recelan de mi carácter anónimo
no consentirán intimidad
a menos que me cosifique
no se entregarán así nomás
las cosas se dan o se van
(el dinero es una cosa)


autorretrato

autorretrato

esos hombres

esos hombres


fotografía de Josef Koudelka


Los hombres que esperan en silencio, sin pensar en nada
como quien mira un paisaje sin accidentes
esos hombres que serán la tierra de mañana
que pasaron sus vidas en la puerta de la ley
que sostuvieron con el lomo los cimientos del poder
y perdieron los dientes las esperanzas el amor
que fueron tratados como caballos mansos en el corral
deberían haber derramado alguna sangre
hubiera sido bueno para sus hijos saber
que ellos eran capaces de matar para salvar al inocente.

aproximaciones a un yo esquivo


No quiero hablar de la flor resucitada,
prefiero pensar en diagonales que parten
de un número impar cargadas de velocidad,
emociones abstractas que aniquilan la rutina de girar en falso
alrededor de un centro que es pura imagen virtual
son mis boletos de avión para llegar a la pipa
del hombre rayo mi salvoconducto para encender
las luces en la contrariedad mi cabeza de playa
en corazón ajeno y todas las cosas
que provoca su alto contenido eléctrico
en medio de un plano indeterminado de tono bajo
para mí es un acertijo, un dibujo
sin terminar del recorrido de los sueños
en el seno de una mente un tanto demodé.


minimagia


...influenciado un poco por Cohen, por su prosa cohesionante, ejecuté una magia liviana, casi una amabilidad.
Venía en el colectivo y al llegar al semáforo pensé en la palabra condescendiente, que contiene el verbo descender, que era lo que yo quería hacer en ese momento, y funcionó. El chofer me miró por el espejo y la puerta trasera se abrió.
Abajo llovía pero yo estaba cerca.

esos ecos...


El gesto del cuerpo en el trazo sobre el papel
produce la huella
el tajo la herida el temblor
esos minúsculos cuerpitos
esas manchas vibrátiles en la superficie blanca
disparan sonidos en la mente ajena
despiertan veloces deseos
de fonicar.


ejercicio aéreo


Comienzo a pensar en vos
y mis pensamientos calientan el aire sobre mi cabeza
decido guardar lo que pienso en una gran bolsa de papel
y sigo pensando
pienso en vos y pienso en la furia
que me provoca que no estés,
el aire se calienta cada vez más
y la bolsa empieza a despegar,
flota, se levanta y alza vuelo
y allá vamos, la bolsa, mis pensamientos
en el aire y yo colgando de la bolsa
generando el combustible
cruzo riachuelos contaminados
y bosques que ocultan cadáveres
la ciudad a lo lejos parece inofensiva
el aire de la bolsa se enfría
y a punto estoy de caer al río
pero desciendo en la costa sembrada de desechos
y regreso a pie sin pensar en nada.


dí algo (diálogo)


— te amo
— no
— te amaré siempre
— menos
— entonces me voy
— ¿para qué?
— para vivir, para ver el mundo
— no hay vida lejos de mí, soy la sombra de un árbol que no existe
— un árbol sin sombra no es nada
— pero una sombra sin el árbol es más que nada
— te vas por las ramas
— no puedo evitarlo, tengo muchos brazos
— será por eso que tu aura es circular
— y blanca
— y vacía
— el mundo está dentro tuyo
— pero yo me siento extranjero
— eso es porque te has ido de vos
— no, yo necesitaría un hilo para salir de mí, no hay sílfides ni sirenas que silben tan finito
— y además deberían silbar para adentro
— no me molestaría entrar en una mujer que sea mitad pez o mitad pájaro
— una mujer así no alberga, tiene el deseo puesto en su propia imagen
— yo ansío esa línea que me desdibuje, derramarme en un camino que nadie recorrió todavía
— es un deseo demasiado horizontal para mi gusto
— no estamos hablando de geografía
— de todos modos si avanzas en línea recta terminarás volviendo al mismo lugar, yo prefiero esperarte acá
— pero el que volvería ya no sería yo, sería otro
— te reconocería por la voz, te daría un abrazo inolvidable
— ¿por qué no me lo das ahora?
— estás demasiado cerca, sos demasiado melancólico
— cantemos una canción
— ob la dí ob la dá
— sí
— te amo
— sí
— te amaré siempre
— no sé
— no importa
— ob la dí
— ob la dá
— la la la laaaa….


antagonista


Es aquí donde hay lo que no hay
el lugar en que estoy después de que me he ido
donde el dolor es límite con letra ele mental
soy víctima y testigo, cadáver y recién nacido
me reproduzco desde mi propia huella digital
en un parto súbito de desgarros malheridos
asumo mi perversa condición de mutante animal
sin genealogía ni hábitat ni apareamiento
soy mi antagonista en esta vida asimétrica mía
mis fauces colmadas de viento abiertas de par en par
derramando jugos voraces que nunca serán saciados.


nocturno

nocturno


óleo sobre tela, 100 x 40 (aprox.)

en cuanto a mí...


Este mareo ancestral
que altera la contundencia de las cosas
resulta muy apropiado para dudar de todo
no hay miedo del otro lado de la muerte
la canción de los fantasmas es siempre la misma
en cuanto a mí, prefiero lo improbable,
elijo lo que no existe.


parecía pero no

parecía pero no

obra de Guillermo Félix Motti


Parecía una historia de amor
pero no lo era
tardé en darme cuenta
siempre el silencio es más importante
que lo que se dice, me digo
a mí mismo ahora que estoy solo
y no puedo escucharme
la esencia del viento es soplar
me digo para obligarme
a caminar a ir adonde
está la pregunta esperando
adonde está la espera misma
de sentido que siempre es lo que no hay
lo que no se dice, me digo
para escucharme de una vez
pero no reconozco mi voz
parece sonar como un eco
pero no lo es
me dí cuenta enseguida
el cuerpo es una caja
de resonancia
el cuerpo es una casa
vacía
el cuerpo es lo único
que escribe en el tiempo
sin poner palabras
donde no debe haberlas
lo peor de una historia
es que no siga


finito


Sea
el
eco
de
tu
ser
la
voz
que
oye
el
que
soy
aho
ra.

tele letanía

tele letanía

pintura de San Poggio


El alma mater sale de mi boca
en dirección al televisor
a la mascota idiota pero tan
doméstica que calma el picor
que siento en las rótulas
entre tanto calor de hogar
con mi humanidad de rodillas
todo lo que se deglute enseguida
se regurgita, es encantador
saberse parte de la sociedad
bañarse en la luz plateada
dejar manchas en la alfombra
la mater dolorosa sale de mi boca
salen insectos larvas mariposas
libros de cuentos para niños
cadena alimenticia mater nutricia
oratorios de domingo almidonado
lecciones de cretinismo tardío
de boca cerrada no sale nada
celda barroca blanco y negro
temperatura de xilografía
amor táctil en desuso no hay
a quién acusar por soledad
no hay no hay no hay no hay
en este hip hop de letanía
alrededor absolutamente nadie


¿cómo se hace?


Construcción del poema

La primera capa es la intuición
de una idea elusiva, informe, vaga,
lo mejor que puede pasar es que
despierte el deseo de ser alcanzada.

La segunda capa son palabras
que surgen como lobos en el bosque
huelen la idea, la acechan, la merodean,
se preparan a devorarla.

La tercera capa es textura,
el plegamiento que esas palabras provocan
en la superficie. Anfractuosidades.
Es la capa táctil.

La cuarta capa son otras palabras
que caen como gotas de rocío y buscan su lugar
entre los accidentes de la geografía
del texto incipiente.

La quinta capa es la relación
entre la cuarta y la segunda
y produce tensiones, apareamientos y rechazos.
Es la capa eléctrica.

La sexta capa es un dibujo,
la ubicación de las palabras en el espacio
muy consciente de la mirada.
Plástica.

La séptima capa es un eco,
la capa del sentido y sus reverberaciones
es una ola, es el sonido y el vuelo.


(de 13, publicado por el Fondo de Cultura Económica en la antología Poesía en tierra, 2005)

el doble

el doble

cuando vi esta hermosa pintura de Daniel García pensé, obviamente, en Magritte (como él mismo menciona en su blog), pero también pensé en mí, es decir en un poema que tenía escrito y aprovecho para compartir:
desdobla miento

Al otro lado de la pared
hay un departamento gemelo
del otro lado de la pared
hay otras pinturas, otro Carlos
otra celda donde no estoy
mirando todo de arriba
mirando todo de abajo
lejos, donde no accedo a nada
que no sea de mí
cerca, donde no llego a verme
sin un gemelo al costado
donde no llego a darme
sin una pared en el medio
aire en el vuelo soy agua
algo de menos soy nada.


(de Penúltimas palabras, inédito)