abrázame mucho
obra de Daniel García
obra de Daniel García
Hace unos meses me di cuenta de que me empezó a pasar una cosa que hace mucho tiempo se estaba incubando dentro mío.
Cuando era niño yo manifestaba mucha sensibilidad ante los estímulos y las representaciones del mundo. En casa pensaban que yo era especial: Berto tiene temperamento artístico, así decían, y era como si dijeran: Berto tiene sarampión, o Berto tiene un zarpullido. Tanto lo decían que yo lo creí también y durante un tiempo pensé en un destino de poeta o pintor. A partir de entonces mi carácter naturalmente calmo y silencioso tomó un aire de misterio, como si dentro del lago de mi persona vivieran peces fabulosos y criaturas desconocidas.
Fueron pasando los años y mi vida no cambió mucho, yo no me hice artista sino contador, ahora trabajo en un banco y me casé con mi primera novia.
Pero hace unos días empecé a notar algo muy raro, cuando estoy hablando con alguna persona, las palabras que escucho llegan despacio por el aire, pero a veces alguna palabra me queda pegada en el cuerpo del lado de afuera, no entra en mí, se cae de la frase y se adhiere a mi piel como un imán a la heladera, o como un abrojo en una tela de algodón, o mejor aún, para ser entendido con claridad, como la manzana que le arrojaron a Gregorio Samsa y le quedó incrustada en el caparazón, así la palabra se adhiere a mi cuerpo, lastimando un poco y pudriéndose. No tiene porqué ser una palabra fea, porque como se empieza a descomponer es indistinto que sea cualquier palabra. Y duele también. Yo tengo mucha conciencia de eso y mi pensamiento va hacia donde está esa palabra para tratar de aliviar un poco, pero después noto que no adelanto nada y dejo de pensar en eso. Entonces hago a la inversa, me alejo de la zona y trato de dar rodeos cuando pienso en el lugar donde está la palabra, la evito y la ignoro. Al principio pensaba que así molestaría menos, pero como eso sigue pasando, cada vez son más las palabras incrustadas y las partes del cuerpo que tengo que rodear y evitar, entonces eso me representa un trabajo bastante arduo. Además empezó a afectar mis movimientos, porque cuando camino, me agacho o quiero agarrar algo tengo esas partes endurecidas y adopto unas posturas un poco insólitas.
Decidí ir al psiquiatra y me dijo que estoy haciendo un síntoma porque tengo un problema en el terreno de lo simbólico. No lo entendí, yo pensé que podía ser algo psicosomático, me dio unas pastillas azules para tomar una por día, las estoy tomando pero las palabras se siguen pegando a mí. Mi señora no entiende lo que me pasa y llora, a cada rato la veo llorar, a veces se esconde, pero ahora que estoy todo el día en casa porque en el trabajo me dieron licencia, me doy cuenta de que ella me evita y siempre tiene los ojos enrojecidos e hinchados. Pero no estoy enojado con ella por eso porque tampoco yo entiendo lo que me pasa.
Trato de no hablar con nadie pero las palabras se me pegan igual, de la televisión, de la radio y hasta del diario, porque me empezó a pasar también cuando leo.
Ahora sé cómo va a seguir esto, lo entendí de golpe. Es bastante simple.
Se me van a seguir pegando palabras hasta que cubran todo mi cuerpo por completo y voy a quedar paralizado de dolor, me voy a asfixiar en lenguaje y voy a morir de simboliosis o simbolitis (según mi psiquiatra). Las palabras van a ser mi manto final, quedaré envuelto en una cáscara de palabras caídas, desusadas, abandonadas, como si fueran moscas disputándose y alimentándose de un cadáver, de un muerto en pleno uso de sus facultades emocionales.
Sucede que la desesperanza
se mueve como una lenta serpiente
y ataca todas las facetas de la pasión
como si se tratara de un antiguo clan
de adoradores del fuego
haciendo blanco justamente
en lo que todo clan tiene de cárnico.
Nada ha cambiado en el largo trayecto
que va de la tesela al pixel
seguimos teniendo los mismos vacíos de sentido
algunos santos están desnudos
o lucen los abrigos que a nosotros nos faltan
ahora buscamos en el genoma
el origen del error
con una dedicación algo cansada
mientras tanto una gota de lluvia olvidada
sobre una hoja de gomero
contiene en su brillo
todo el misterio del universo.
Cuenta la leyenda que el viejo Abraam
curó su esterilidad cuando su dios
le regaló una letra h para su nombre
dándole al mismo tiempo un hijo
al que Abraham debería asesinar
en homenaje a un dios tan bondadoso.
fotografía de Sergio Larrain
Después del carnaval
vuelven todos pa las casa
y guardan la matraca
en un rincón del desván
y es así destino groncho
de la misa al tafetán
del crochet a la bailanta
de la peluca al dristán
la mayoría de las veces
no alcanza con desear
para dejar de penar
y pensar en otra cosa
el que quiere cortar la rosa
siempre se ha de pinchar.
Tomesé una ginebrita
sientesé haga el favor
la nena enseguida viene
se encuentra en el tocador
y
joven, de qué trabaja?
si no es mucha indiscreción
ah, es usted policía
es un hombre de valor
si, la chapa con la calor
derrite hasta el pensamiento
pero las noches de lluvia
se pone encantador
pero tome otra copita
mientras espera a la Nelly
y de paso le comento:
ella se cose la ropa
y sabe cortar el pelo
cuidelá con mucho esmero
no me la traiga muy tarde
no es por hacer alarde
pero está bien educada
no se olvide que mañana
tiene que ir a trabajar
y le cuesta madrugar
cuando no ha dormido bien.
(Ya no la aguanto a la vieja
haciéndose la pendeja
parece una comadreja
que quiere robar un huevo)
Mami no le des lata
al Cacho con tu monserga
y dame algo de plata
para la vuelta en remís
si cuando llegue me sentís
no me hablés que me desvelo
y vos Cacho no tomés tanto
que después te ponés cargoso
y te parecés a un oso
cuando se chupa la miel.
Nena, un poco de respeto
que está tu madre presente
bueno, vayan, se hace tarde
llevate el saquito negro
que seguro que refresca
si la ves a la de enfrente
decile que luego paso
si grita no le hagas caso
es sorda pero es buena gente.
Bueno señora, nos vamos
un gusto de conocerla
ahora ya sé a quién la Nelly
ha salido tan bonita
ay joven, pero qué dice
me hace poner colorada
bueno bueno, vayan yendo
chau nena portate bien
usted Cacho cuídemela
y regrese cuando quiera
ya sabe que en esta casa
se lo recibe con gusto
no se gana para sustos
con tanto vago que hay suelto
usted es un joven apuesto
y parece muy ubicado
chau y tengan cuidado
pásenla lindo en el baile.
Hasta luego, chau mamá
qué macanuda tu vieja
te hizo una propaganda
salí, a vos te cayó bien
porque te dio un par de copas
quisiera saber las cosas
que te chusmeaba de mí
me contaba de tus novios
y de cómo te apretaban
en la puerta de madrugada
cuando volvían de bailar
dice que ella escuchaba
de la pieza bien clarito
lo que hacían despacito
al lado de la ventana
qué guacha la voy a matar
como te va a contar eso
no tiene ningún derecho
esa es mi intimidad
bueno no lo hizo por mal
sólo por darme charla
no sabía que si hablaban
de vos te enojabas tanto
no es eso, es que no aguanto
que ventile mis secretos
es siempre la misma cosa
con cada novio que traigo
parece mentira tanto
amor por la confidencia
con gente que no conoce
epa! no digas eso
que yo no lo tomé así
y sabés que para mí
no hay otra mejor que vos
todos tenemos historias
que no queremos contar
mejor vamos a bailar
que ya se nos hizo tarde
y a la vuelta nos quedamos
un ratito en el zaguán
abrigándonos del frío
así de paso tu vieja
tiene de qué hablar
cuando tengas novio nuevo
y te tenga que esperar
basta! no me hinches más
y dame un besito, malo
así me puedo olvidar
de la bruja de mi vieja
mhhh
qué gustito tenés
estás muy apetitoso
si no fueras tan mimoso
de verdad me enojaría
..........................................
continuará
La velocidad con que tomamos aire
y el tiempo que transcurre entre
el aire y la palabra
cuando intentamos decir algo definitivo
La leve inclinación del torso
un poco hacia adelante un poco hacia la izquierda
cuando abrimos la puerta para salir
de la vida de alguien
La libertad de acción de la mano
que se aleja del cuerpo para tocar
otro cuerpo, ajena a la voluntad,
ajena a todo lo que no sea deseo
La intuición de saber que más allá
de los vericuetos del tiempo
de la constante inestabilidad del amor
de la sempiterna presencia de la muerte
ser es elegir
dibujo de Marc Chagall
Ubicar una palabra al lado de otra
producir efectos en ambos hemisferios
echar amor y sal fina en las heridas
oh qué profundo
oh cuán terso y brillante
era aquel verso
remember ligustrina.
Puedes sonreír, pero este camino de doble vía,
estas holguras
nos ayudan a vivir.
la playa del puente del agua negra
parece ser un lugar final
donde todo está muerto de antemano
puede ser pero no tanto
hay una crueldad natural en las cosas vivas
puente es cosa quieta que sostiene el movimiento
la playa del puente de la pena
donde todo se va o ya se ha ido
es un paisaje mental en construcción
puente es promesa pero no tanta
la esencia del cruce consiste en los pasos
que doy que di que daré
en este ir y venir entre yo y el mundo
Voy a hacer pie en la palabra
para bailar en la soledad
en el vacío en la imposibilidad
de decir de ser oído
voy a ser menos que una palabra
para mañana estar atado
a nada.
instalación de Ilya Kabakov
óleo de Ricardo Garabito
"Nocturno", obra de Jorge Machi
La mirada que apunta lejos
no se cansa nunca de mirar
porque en el viaje hacia lejos
descubre que el mundo es redondo
y va como reposando
en la suave curva de la tierra.
La mirada que apunta a lo próximo
en el fondo no comprende lo que mira
sufre el mareo de la cercanía
y sólo desea dejar de mirar
únicamente se calma si tiene ocasión
de poseer la forma rodeándola.
La mirada que mira lejos
tiene siempre hambre de infinito
la que mira lo que está al lado
en realidad lo único que quiere
es girar y mirar hacia adentro
y disolverse en el fondo insondable del ser.
No hay sombra no hay lluvia
mañana no hay nada
más que las huellas del amor
ocultas en un bosque oculto
los pelos atascados en el desagüe
de la bañera, los bellos vellos púbicos
tirados en el piso del baño
un espejo igual a mí igual a vos
más allá no hay nada
salvo, quizá, cerrar los ojos
y tocar
ilustración de Joost Swarte
Hoy que la vida es pura superficie
la cáscara del mundo luce sus imperfecciones
con la autosatisfacción de un leviatán en reposo
no le pesa la violencia de los contrastes
ni lo avergüenza ninguna iniquidad
en una época como ésta sería bueno
que el cerebro estuviera alojado en la piel
seríamos sabios en sensaciones, genios táctiles
incapaces de soportar el menor oprobio al semejante.