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tancarloscomoyo

Poética

octubre en Tostado

a Hugo Padeletti


Leopardos en la luna, y esas cosas
(un hueso, ramas, una fotografía)
que no pueden nombrarse: el tiempo las ignora
horas breves de días breves en la corriente fugitiva.
La huella es liviana
sobre el sendero: la arena cambia
y oculta sin cesar los arabescos
fortuitos, las palabras escritas con huesos
y con ramas en la piel húmeda
estragada de ayeres, entre rosas
ardiendo sobre ceniza. Leopardos
en la luna, y cosas cuyo nombre
deslumbra o mata:
el tiempo las destruye.


Juan José Saer

causa


Yo junto estas palabras para cuatro personas,
algunos más pueden alcanzar a oírlas,
oh, mundo, lo lamento por ti,
tú no conoces a esas cuatro personas.

Ezra Pound

lo que está antes


La velocidad que las cosas necesitan
para estarse quietas
nos modifica en secreto
hay una fugacidad en la percepción
de la apariencia
que siempre despierta sospecha
me gusta saber que elijo pensar
que el verdadero poder reside
en la fuerza quieta.


dice


Los humos del fuego ajeno
los humores del dolor propio
la voz del hablante
implacable
la inminencia
de la loca de la muerta
la ventana
que no daba a nada
el cielo la noche
alrededor
de la mente abierta en dos
que dice que la poesía
no es esto
ni lo otro
está siempre más allá
de la forma
de la ausencia
del silencio
del mundo

no debía


No debía ser yo
quien habitara ese pensamiento
intimístico
rayo fugaz de luz
en el borde de la conciencia
el gusto por un orden abstracto
en las relaciones o los acontecimientos
que las propician
la música del azar
sonando alta sonando
estridente
cualquier día te espero
en la puerta de un templo
vacío
cualquier templo cualquier
puerta cualquier
día
de un tiempo
vacío


las cosas


Las cosas no quieren venir conmigo
las cosas no confían en mí
las cosas no me creen
cuando digo que me importan
recelan de mi carácter anónimo
no consentirán intimidad
a menos que me cosifique
no se entregarán así nomás
las cosas se dan o se van
(el dinero es una cosa)


esos hombres

esos hombres


fotografía de Josef Koudelka


Los hombres que esperan en silencio, sin pensar en nada
como quien mira un paisaje sin accidentes
esos hombres que serán la tierra de mañana
que pasaron sus vidas en la puerta de la ley
que sostuvieron con el lomo los cimientos del poder
y perdieron los dientes las esperanzas el amor
que fueron tratados como caballos mansos en el corral
deberían haber derramado alguna sangre
hubiera sido bueno para sus hijos saber
que ellos eran capaces de matar para salvar al inocente.

aproximaciones a un yo esquivo


No quiero hablar de la flor resucitada,
prefiero pensar en diagonales que parten
de un número impar cargadas de velocidad,
emociones abstractas que aniquilan la rutina de girar en falso
alrededor de un centro que es pura imagen virtual
son mis boletos de avión para llegar a la pipa
del hombre rayo mi salvoconducto para encender
las luces en la contrariedad mi cabeza de playa
en corazón ajeno y todas las cosas
que provoca su alto contenido eléctrico
en medio de un plano indeterminado de tono bajo
para mí es un acertijo, un dibujo
sin terminar del recorrido de los sueños
en el seno de una mente un tanto demodé.


dí algo (diálogo)


— te amo
— no
— te amaré siempre
— menos
— entonces me voy
— ¿para qué?
— para vivir, para ver el mundo
— no hay vida lejos de mí, soy la sombra de un árbol que no existe
— un árbol sin sombra no es nada
— pero una sombra sin el árbol es más que nada
— te vas por las ramas
— no puedo evitarlo, tengo muchos brazos
— será por eso que tu aura es circular
— y blanca
— y vacía
— el mundo está dentro tuyo
— pero yo me siento extranjero
— eso es porque te has ido de vos
— no, yo necesitaría un hilo para salir de mí, no hay sílfides ni sirenas que silben tan finito
— y además deberían silbar para adentro
— no me molestaría entrar en una mujer que sea mitad pez o mitad pájaro
— una mujer así no alberga, tiene el deseo puesto en su propia imagen
— yo ansío esa línea que me desdibuje, derramarme en un camino que nadie recorrió todavía
— es un deseo demasiado horizontal para mi gusto
— no estamos hablando de geografía
— de todos modos si avanzas en línea recta terminarás volviendo al mismo lugar, yo prefiero esperarte acá
— pero el que volvería ya no sería yo, sería otro
— te reconocería por la voz, te daría un abrazo inolvidable
— ¿por qué no me lo das ahora?
— estás demasiado cerca, sos demasiado melancólico
— cantemos una canción
— ob la dí ob la dá
— sí
— te amo
— sí
— te amaré siempre
— no sé
— no importa
— ob la dí
— ob la dá
— la la la laaaa….


antagonista


Es aquí donde hay lo que no hay
el lugar en que estoy después de que me he ido
donde el dolor es límite con letra ele mental
soy víctima y testigo, cadáver y recién nacido
me reproduzco desde mi propia huella digital
en un parto súbito de desgarros malheridos
asumo mi perversa condición de mutante animal
sin genealogía ni hábitat ni apareamiento
soy mi antagonista en esta vida asimétrica mía
mis fauces colmadas de viento abiertas de par en par
derramando jugos voraces que nunca serán saciados.


en cuanto a mí...


Este mareo ancestral
que altera la contundencia de las cosas
resulta muy apropiado para dudar de todo
no hay miedo del otro lado de la muerte
la canción de los fantasmas es siempre la misma
en cuanto a mí, prefiero lo improbable,
elijo lo que no existe.


finito


Sea
el
eco
de
tu
ser
la
voz
que
oye
el
que
soy
aho
ra.

¿cómo se hace?


Construcción del poema

La primera capa es la intuición
de una idea elusiva, informe, vaga,
lo mejor que puede pasar es que
despierte el deseo de ser alcanzada.

La segunda capa son palabras
que surgen como lobos en el bosque
huelen la idea, la acechan, la merodean,
se preparan a devorarla.

La tercera capa es textura,
el plegamiento que esas palabras provocan
en la superficie. Anfractuosidades.
Es la capa táctil.

La cuarta capa son otras palabras
que caen como gotas de rocío y buscan su lugar
entre los accidentes de la geografía
del texto incipiente.

La quinta capa es la relación
entre la cuarta y la segunda
y produce tensiones, apareamientos y rechazos.
Es la capa eléctrica.

La sexta capa es un dibujo,
la ubicación de las palabras en el espacio
muy consciente de la mirada.
Plástica.

La séptima capa es un eco,
la capa del sentido y sus reverberaciones
es una ola, es el sonido y el vuelo.


(de 13, publicado por el Fondo de Cultura Económica en la antología Poesía en tierra, 2005)

erosión

Sucede que la desesperanza
se mueve como una lenta serpiente
y ataca todas las facetas de la pasión
como si se tratara de un antiguo clan
de adoradores del fuego
haciendo blanco justamente
en lo que todo clan tiene de cárnico.

efectos


Ubicar una palabra al lado de otra
producir efectos en ambos hemisferios
echar amor y sal fina en las heridas
oh qué profundo
oh cuán terso y brillante
era aquel verso
remember ligustrina.
Puedes sonreír, pero este camino de doble vía,
estas holguras
nos ayudan a vivir.

puente

puente


la playa del puente del agua negra
parece ser un lugar final
donde todo está muerto de antemano
puede ser pero no tanto
hay una crueldad natural en las cosas vivas

puente es cosa quieta que sostiene el movimiento

la playa del puente de la pena
donde todo se va o ya se ha ido
es un paisaje mental en construcción
puente es promesa pero no tanta

la esencia del cruce consiste en los pasos
que doy que di que daré
en este ir y venir entre yo y el mundo

propósito


Voy a hacer pie en la palabra
para bailar en la soledad
en el vacío en la imposibilidad
de decir de ser oído
voy a ser menos que una palabra
para mañana estar atado
a nada.

un poema musical

un poema musical


"Nocturno", obra de Jorge Machi

uno dos tres

uno dos tres

mirá cómo te mira Miró

mirá cómo te mira Miró


La mirada que apunta lejos
no se cansa nunca de mirar
porque en el viaje hacia lejos
descubre que el mundo es redondo
y va como reposando
en la suave curva de la tierra.

La mirada que apunta a lo próximo
en el fondo no comprende lo que mira
sufre el mareo de la cercanía
y sólo desea dejar de mirar
únicamente se calma si tiene ocasión
de poseer la forma rodeándola.

La mirada que mira lejos
tiene siempre hambre de infinito
la que mira lo que está al lado
en realidad lo único que quiere
es girar y mirar hacia adentro
y disolverse en el fondo insondable del ser.