Blogia
tancarloscomoyo

Poética

soy

 

Soy el animal que en la noche vigila

el lecho donde tu cuerpo descansa desnudo

soy el que recorre las orillas del sentido

sin decidirse a entrar en el agua

soy el que sabe y sin embargo olvida

que aunque podamos devorar

la lengua occisa de los dioses

no habrá mensaje alguno

la única voz debe ser la nuestra

y cuando digo nuestra digo mía

tuya

nuestra

 

lluvia

 

Está lloviendo sobre la tumba de mi madre

el agua se filtra entre los terrones

como si quisiera extinguir la eterna sed de la muerte

está lloviendo sobre la cabeza centenaria

de mi padre que da vueltas en la calle

buscando un fiat 600 que tuvo hace 50 años

cuando lo convenzo de que el auto es un recuerdo

finge que ya lo sabía y sube conmigo a casa

está lloviendo sobre las infectas aguas del riachuelo

en las que la lluvia no tardará en morir

ahogada por las miasmas de esta cuenca negra

llueve sobre el amor que se da

que se niega que se rechaza

sobre el odio y la ignominia

llueve sobre el tiempo y la historia

sobre la marcha inexorable de los días

llueve sobre la desolación de pensar que

el agua que cae no lava nada

sólo cambia la mugre de lugar

deslocaliza la roña pone en movimiento

lo podrido pero aun así

no obstante eso

sin embargo

 

apariencia

 

Fingiremos que no hemos visto

la mirada aviesa el gesto mínimo

fingiremos no haber oído la vacilación

en la voz al nombrar la palabra

que importa fingiremos que no hubo

rictus en la boca antes de sonreír

en forma sugestiva mente tensa

fingiremos que no hemos fingido

ni hemos visto fingir y de veras

será como si no hubiera habido

fingimiento alguno y todo seguirá

su curso pero cuando nos vayamos

el camino y el paisaje y el mundo

se irán borrando detrás nuestro

y todo será comienzo debajo

de nuestros pies en movimiento

 

poema sin título

poema sin título

algunos poemas en revista letralia

http://www.letralia.com/229/letras02.htm

 

 

doméstico

 

Una cuchara me apunta desde el suelo
parece dirigirse a mí como una mantis
religiosa de metal brillante
parece reclamar una pareja ausente
su par complementario
yo la ignoro a sabiendas intentando sortear
la continua interpelación de los objetos
aunque reconozco mi imagen desdibujada
en todas las superficies silenciosas y frías
y soy cóncavo y convexo como un Narciso
divorciado de sí mismo y de las cosas
en medio de un caleidoscopio especular
que pone en todas partes lo que acaso
no se encuentre en ninguna.

 

 

 

gen

 

Es aquí donde hay lo que no hay
el lugar en donde estoy después de que me he ido
donde el dolor es límite con letra ele mental
soy víctima y testigo, cadáver y recién nacido
me reproduzco desde mi propia huella digital
en un parto súbito de desgarros malheridos
asumo mi perversa condición de mutante animal
sin genealogía ni hábitat ni apareamiento
soy mi antagonista en esta vida asimétrica mía
mis fauces colmadas de viento abiertas de par en par
derramando jugos voraces que nunca serán saciados.

 

 

 

arte de amar

 

Si quieres sentir la felicidad de amar, olvida tu alma
el alma es lo que daña al amor.
Sólo en Dios ella puede encontrar satisfacción.
No en otra alma.
Sólo en Dios --o fuera del mundo.

Las almas son incomunicables.

Deja a tu cuerpo entenderse con otro cuerpo.

Porque los cuerpos se entienden, pero las almas no.
 

Manuel Bandeira, de Estrela da manhã (1936)

 

 

canción de amor

 

Alardear alrededor de tus costas con penachos
de haces de colores robados al cielo de la tarde
Tejer con palabras una malla que contenga
mi idea de lo que significa tu belleza
Ensayar un leve caminar en tus sueños
conservando el equilibrio entre el deseo y la alucinación
Intentar alcanzar lo que parece a priori inalcanzable
para darte lo que se sabe es imposible de dar
son
caminos posibles a seguir en tu corazón
puntos cardinales cuatro.

 

tanto llanto

 

Al principio yo recolectaba tus lágrimas
en palanganas blancas
las consideraba casi sagradas
y las sometía al sol de la terraza
para fabricar sal y construir
una estatua a tu imagen y semejanza
como una moderna mujer de Lot
tarde me di cuenta de que eras
una lloradora sin desazón
sin angustia ni tristeza ni motivo
sin verdadera pena
tu cerebro era una enorme esponja
que absorbía toda la humedad ambiente
y debía exprimirse para recuperar liviandad
soltabas tus aguas, eras la mujer nube
y yo por consiguiente
el hombre obnubilado
mojaste la alfombra
inundaste el baño
empapaste las sábanas
hembra lacrimógena
ahogaste mi deseo en agua salada
helada
petrificada
pasado el tiempo sólo quedó
una capa de moho
como el que se forma en la superficie
de todo lo que se descompone

 

 

llueve lluvia

 

Está lloviendo sobre la tumba de mi madre
el agua se filtra entre los terrones
como si quisiera extinguir la eterna sed de la muerte
está lloviendo sobre la cabeza centenaria
de mi padre que da vueltas en la calle
buscando un fiat 600 que tuvo hace 50 años
cuando lo convenzo de que el auto es un recuerdo
finge que ya lo sabía y sube conmigo a casa
está lloviendo sobre las infectas aguas del riachuelo
en las que la lluvia no tardará en morir
ahogada por las miasmas de esta cuenca negra
llueve sobre el amor que se da
que se niega que se rechaza
sobre el odio y la ignominia
llueve sobre el tiempo y la historia
sobre la marcha inexorable de los días
llueve sobre la desolación de pensar que
el agua que cae no lava nada
sólo cambia la mugre de lugar
deslocaliza la roña pone en movimiento
lo podrido pero aun así
no obstante eso
sin embargo

 

más

 

Tengo una cruz roja pintada
en el pecho de mi camiseta
una  cruz blanca muy notoria como
la cruz de la bandera suiza donde el rojo
está afuera blanca como las cruces
de los cementerios de soldados una cruz
negra más negra que la mentira que la muerte
más negra que la cruz roja que tenía antes
de tener una cruz blanca como la que tengo ahora
otra vez manchándose con la sangre de mi corazón
crucificado poniendo roja la cruz humanitaria
verde de rabia de dolor de clorofila de verdad
que tengo una cruz blanca no sé que hacer con ella
tan pálida que está me da vergüenza me da miedo
parece de hospital cruz de monja de mortaja negra
como la cruz que te espera me espera como la negra cruz
de los montes malditos de la muerte como el ala del cuervo
que nos cubre con su salmo nunca más nunca más
cambiará de color esta cruz roja nunca más
dejará de ser blanca esta cruz negra nunca más
será una cruz la puse a girar como las aspas
de un ventilador en el pecho girando a gran velocidad
este oeste norte sur viento aliento afuera adentro
sentido positivo en tono do mayor rueda de tiempo
de mi camiseta no queda nada de las cruces el recuerdo
rojo blanco negro de lo demás el movimiento vértigo
insolación fermento canto ebrio de corazón irredento

 

a tu aire

 

La distancia que media entre mis manos
con los brazos abiertos en cruz
se traduce en centímetros cúbicos de aire
que bebería directamente de tu piel
en el instante mismo de cerrarlos para abrazarte
digo, si fuera el caso que estuvieras aquí
pero en cambio se torna preciso hacer
alguna otra cosa con el aire por ejemplo
activarlo moviendo el torso hacia delante
y hacia atrás en forma continua hasta
generar una cantidad equis de electricidad
estática, se la reconoce porque produce un cosquilleo
en la epidermis y eriza levemente el vello,
esto fabrica un campo de fuerza protector y activo
alrededor del cuerpo, una carga positiva
capaz de atraer otro cuerpo que complete
la intención primera, los brazos en cruz
los centímetros cúbicos de aire bebibles
en la piel contenida en el abrazo, etcétera

 

ex sex

 

Construir una cortina calendario
hecha de sogas con nudos
uno por cada vez que he podido
fornicar en los últimos tiempos
uno por cada nudo en la garganta cada nudo
en el pecho cada palabra que no se dice
levantar los brazos para tocar el cielo
para tocar tus tetas y no tocar nada
abrir la cortina pasar al otro lado
mirar a través de las sogas la pieza
llena de nudos inundada de olor
estacionado creando un clima propicio
para extrañar el amor carnal
estas cuentas no cierran ni abren nada
esta estadística superada por el tiempo
que ha pasado desde que no estás
no serviría ni para ahorcarme no es
más que vicio de coleccionista tardío
apretado en su afán de atar el deseo
levanto los brazos toco el anhelo de tocar
abro la cortina me ubico en el medio
le otorgo a cada nudo una palabra
pensando en el poema que no escribo
a cada nudo una respiración un aliento
pensando en el cuerpo que no abrazo
estas cuentas en la soga forman
un collar que ahoga una trama
en la que los espacios vacíos
son el genuino sustento de sentido
un silencioso reverso de nada
una inmaculada manera de nombrar
lo que está más allá de las palabras

 

el mundo no es un lugar

 

La nieve cae y una vez en el suelo
se ensucia se pone gris se vuelve
negra se derrite se mezcla
con la tierra el mundo
no es abstracto no es una idea
lo blanco dura un segundo
el instante en que la luz lo señala
luego ya se sabe se le pone un nombre
se lo invita a vivir se deja
de creer en él ya no refleja
el silencio cambió de lugar
miramos para otro lado esperamos
otra cosa que nunca llegará
el mundo no es un lugar es más bien
una presunción que nos resulta
estrecha o demasiado holgada
mientras tanto matamos a los animales
matamos a otros hombres matamos
el tiempo y no solamente el tiempo
cerramos los ojos pero lo que vemos no cambia
la tiniebla es la misma adentro y afuera
nos abraza y nos cubre como una piel
puedo ser yo puedo ser tú puedo ser él
puedo ser una voz que nadie escucha
como el monótono tintineo de la lluvia
las gotas incesantes que caen del cielo
brillando apenas un segundo en el aire
el único instante en que la luz las señala.

 

inconcluso

 

la edad de la razón
el sueño de los justos
la fuerza del destino
el quid de la cuestión
el sentido de la vida
la hora del perdón
el sabor del pecado
el margen del error
la cima de la gloria
la cara del horror
la lista de los muertos
el grito de dolor
el ocaso del placer
la alegría del hogar
la huella del pasado
el peso del deber
el lugar de la memoria
el otro en la mirada
la cresta de la ola
el final de la historia
la muerte del arte
el reino del revés
el canto del cisne
la parte y el juez
la cara del verdugo
la silla del pintor
la raíz de la locura
el rostro del amor

 

lectura en el centro cultural moca (1)

Não deveria

 

Não deveria ser eu
quem habitasse esse pensamento
intimístico
raio fugaz de luz
no limite da consciência
o gosto por uma ordem abstrata
nas relações ou acontecimentos
que propiciam
a música do acaso
soando alta soando
estridente
qualquer dia te espero
na porta de um templo
vazio
qualquer templo qualquer
porta qualquer
dia
de um tempo
vazio


Tradução de Antonio Miranda

 

No debía ser yo
quien habitara ese pensamiento
intimístico
rayo fugaz de luz
en el borde de la conciencia
el gusto por un orden abstracto
en las relaciones o los acontecimientos
que las propician
la música del azar
sonando alta sonando
estridente
cualquier día te espero
en la puerta de un templo
vacío
cualquier templo cualquier
puerta cualquier
día
de un tiempo
vacío

 

 

maratón de poesía

 

Maratón de Poesía en CCMOCA

Sábado 14 de noviembre

18 hs

Carolina Esses              
Jorge Estrella
Gustavo Goddfried      
Silvia Jurovietsky         
Verónica Laurino

20 hs

Carlos Dariel
Consuelo Fraga      
Nurit Kasztelain     
Thiago Rocca
Ezequiel Zaidenwerg     

 
Domingo 15 de noviembre
 
18 hs

Carlos Ardohain
Esteban Charpentier
María Julia Magistratti
Elba Serafini
Verónica Viola Fisher

20 hs

Gerardo Curiá
Gabriela Franco     
Marcelo Leites
Valeria Meiller       
Liliana Ponce

Centro Cultural MOCA
Av. Montes de Oca 169

Coordinan: Florencia Walfisch – Ana Lafferranderie

        

sex o no sex

 

Apretar el ombligo como una tecla
hace caer toda la vestimenta
y el cuerpo está listo para su función
el dedo dentro de la boca asegura el silencio
entre los dientes y la lengua decidirán
el dedo en la oreja quiere llegar al cerebro
por el camino más sinuoso, otro dedo
lo intenta por la nariz con mayores
probabilidades de éxito, el centro
del placer queda lejos de la frente,
pero nunca se sabe, el dedo en la vagina
pide tibieza y humedad y le serán dados
la vagina pide otro dedo, el dedo en el ano
pide seriedad y firmeza y el ano recién
empieza a saber lo que es bueno
en este escenario digital y privado
derramamos fluidos secretamos
nuestro olor animal sobre la piel ajena
señalamos siempre en la dirección
del deseo somos como nubes
oscuras hinchadas de electricidad
en la fatuidad festiva del sexo