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tancarloscomoyo

Poética

di vi siones

 

El día y la hora en que sentí que por fin estaba listo
tracé una línea sobre el mundo con un pincel
con un puñal con un canto de moneda
y ubiqué de un lado a los saciados los hartos
y del otro a todos los que padecen hambre y privación
pero el mundo alteró peligrosamente su forma
entonces decidí borrar la línea y trazar otra
en una dirección diferente y puse de un lado
a los magnánimos y del otro a los que aman
solamente el dinero, pero así el mundo se convirtió
en un mercado gigantesco, volví a borrar la línea
y recordé que las curvas tienden más a la armonía
entonces dibujé un enorme círculo y puse dentro de él
a todos los adultos y afuera, rodeándolo, a los niños
los bebés, los ancianos, pero tampoco dio resultado
porque a la noche los adultos aullaban, gritaban y gemían
y no dejaban dormir a nadie dentro del círculo ni fuera de él
de modo que volví a la línea recta, y de un lado ubiqué
a los vivos y a los que no nacieron todavía y del otro
a los muertos y a los fantasmas y a los recuerdos
de sus seres queridos, y se formó una cortina de humo
entre un lado y otro y era como una nube de color rojo
y me produjo un hondo desasosiego y también borré esa línea
decidí hacer círculos concéntricos y en cada uno escribir
un nombre diferente elegido al azar y armar varios grupos
de círculos hasta que me cansara o quedara mareado
y se armaron familias inefables y remolinos y pequeños tornados
y un dibujo lindo de ver y un vértigo, un efecto de arte cinético
pero me aburrí rápido de esa efervescencia y borré todas las líneas
y esparcí los puntos en el espacio al azar y formé constelaciones
y me arrojé al agua densa y oscura sin saber nadar
y aún así flotaba y me sumergía y era divertido aunque inquietante
y cerré los ojos y dejé de lado tantas cosas que antes parecían
primordiales y no lo eran en modo alguno y me abandoné
y me dejé ir y respiré cada vez más despacio y profundo
y fui cayendo en mí entrando en mí subiendo a mí así como
si yo ya hubiera estado ahí aquí en mí antes y después y siempre

 

kusho

kusho

 

Un círculo es un camino
que regresa al mismo lugar
después de una parábola perfecta

Yo quería que mi vida fuera así
pero ningún dibujo se parece a otro
y todo tiende hacia la nada.

 

fotografía de shinichi maruyama

collage

collage

 

la letra A parece y ya
se sabe: primero viene la letra
después la palabra
hay un sol negro debajo de los techos
hay un agujero donde debería estar el sol
una nube rosada sobrevuela un cartel
horizontal vertical escandalosamente axial
adónde va la tensión con tanta ortogonal
el ruido blanco que rodea las formas
se parece al silencio
el sol negro como un agujero invertido
hace girar a todas las formas en su lógica
de eclipse, si yo supiera cuánto frío
traerá su ausencia ni siquiera
lo diría, el trazo sobre el papel
el papel sobre papel, la huella
que recuerda el gesto
alimentan y conforman el paisaje
lo he tocado tanto que no necesito verlo
lo he tocado como si fuera ciego
con ganas de olerlo de llevarlo a la boca
de desarmarlo y hacerlo de nuevo

s t

 

Te aterra
el final de todas las cosas que más amas
la música ayuda pero no, a veces es peor
huir
no aplaza los acontecimientos no anula el error
la poesía sirve pero no, a veces es lo mismo
morir
no parece una salida no redime del dolor
no es más que un velo más en la misma trama.

 

umbral

 

Golpeando las puertas del silencio
sé lo que hay del otro lado
mis golpes no suenan
nadie va a oir, nadie abrirá
pero no puedo dejar de golpear

 

 

pensar en A.

 

Las huellas del suceso como surcos
en el alma de los deudos
trazos o líneas de fuga
de una luctuosidad intolerable
el eco del gesto que proveyó
la soga para atar el aire
la cruz empuñada la familia rota
lo que da y lo que quita al mismo tiempo
como el gesto de un brazo amputado
la herida que no cierra pero ha cesado
de sangrar
corazones dañados por la ausencia
atados con dolor a su destino
trunco.

 

entre nos

 

quisiera romper este silencio lato
decirte que no me mires como a un cuadro
con esa absorta interrogación
que se le dedica a los objetos
misteriosos, sí, pero vacíos
ya que guardan su secreto a la vista
en la superficie del riesgo
esta vanidad de la postergación
no merece tanta pompa
entre vos y yo el abandono de las formas
quisiera decirte una palabra
en la que cada sílaba fuera una piedra para pisar
atravesando la corriente
una palabra larga que despliegue nuestros pasos
a medida que hablamos el camino
una palabra que nos haga cosquillas
en el medio de las certezas
entre vos y yo la circunvolución del deseo

 

binario

 

Siempre lo mismo

ahora no ahora sí

necesidad o compensación

causa o defecto

salto casilleros llego al cielo

pero no puedo

mentir no quiero

seguir

así como así

el otro lado del espejo

el fondo del pozo

al alcance de las manos

si me doy vuelta de pronto

sorprendo a mi sombra

intentando huir

atándose en el viento

ahora sí ahora no

quien podrá decir lo mismo

de mí

quien podrá

ser otro distinto

que entienda qué significa

ser uno como yo

doble o sencillo

amor o dolor

aquí o ahora

quemo etapas llego a la meta

pero no hay final

no hay amor sin vos

sin dos

no hay pena no hay amor

no hay nada

más que un hombre

y su doble

o su sombra

siempre lo mismo.

 



biografía

 

nací

amé

morí

 

 

 

des afora do

 

Corro delante
de la primera persona
del singular
quiero poner distancia
saltar fuera de mí
me siento escupir el aire
como si no
fuera necesario respirar
no sé si la realidad
durará
tanto como mi carrera

escaramuza

 

no minar

 

Palabras en la pizarra
de un bar
palabras en un cartel
de publicidad
todas las palabras
me hablan de vos
y a la vez hacen mención
a lo absurdo del mundo
palabras en la hoja blanca
de un cuaderno
atadas todavía a la tinta
que las dibuja
tentadas de gritar
para romper el silencio
del que salieron
la tarde se apaga
como la pantalla de un monitor
acá no hay nada para mí
ninguna palabra te nombra
porque yo no me atrevo
a escribirla
y voy rodeando tu ausencia
avanzando en espirales
de pensamientos vacíos
hojarasca que cubre
mi cuerpo desnudo.

 

imagen

 

Una mujer joven parada sobre una piedra
como un pedestal, esperando
una señal,
sobre ella se balancean dos zapatillas
colgadas de un cable, logos
en el aire
la chica no sonríe, ni falta que hace
los árboles sin hojas no tienen pájaros
lejos se oyen los ladridos de un perro
planeta cartón, ni el río rima ya con nada…
mañana será otro día.

 

un demonio menor

un demonio menor

escribir

 

Escribo contra la corriente, porque escribir significa creer todavía en algo, porque si no lo hiciera la pulsión de muerte me arrastraría, me pasaría por arriba, me borraría del mapa.
Escribo para no arrepentirme de no hacer, para interpelarme, para sacarme la máscara y dar la cara por mí, para prolongar la función más allá de los bostezos del público postergando indefinidamente el acto final.
Para sospechar que pasado un tiempo vos estarás leyendo y llegado a este punto pensarás: otra vez el recurso de interpelar al lector, pero no podrás dejar de leer porque si lo hicieras el texto moriría.
Porque mis palabras pretenden tejer un conjuro, porque escribo como quien construye una máquina inefable, un mecanismo preciso cuya función no se conoce todavía.
Escribo sabiendo que será inútil pero lo haré de todos modos, añorando la alegría de los que saben o creen que todo es un sueño, que nada merece ser tomado en serio, que el tiempo no existe.
Escribo porque es un acto físico y para mí es igual que dibujar. Un trayecto, un itinerario, un paisaje, casi un retrato.
Porque creo que la palabra tiene poder, que materializa y concreta, que puede sanar, revelar, ser transformadora.
Y también porque escribir es hablar en silencio.
Y es económico, mínimo, verdadero.
Y porque implica no estar solo.
Escribo porque todavía soy capaz de amar.

 

el pintor

 

 

Giorgio el misterioso

antes de transformarse

en Giorgio el oscuro

arrojó las claves del silencio

en la tela vistió los maniquíes

del dolor que provoca

la ausencia del deseo

contradiciendo a Buda

antes de contradecirse

a sí mismo buscando ser

clásico en su anacronismo

en cualquier plaza vacía

subrayada por el humo del tren

hay enigmas eternos

que se deslizan huyendo

por el declive vertiginoso

que separa la luz de la sombra

por la arista que hiere de soledad

a los objetos y al hombre

que no está.

 

 

opacar

 

Empecé a pensar
que llegar al final
era cosa de no creer
me di vuelta en el aire
para caer hacia arriba
me arrastré a la par
de mi sombra
ignorando el ángulo
que nos separaba
sintiendo en la suela
de mis zapatos
esa desolación de frontera
en el filo de la luz
como si fuera necesario
dejar un rastro
para la memoria
sangrando oscuridad

 

así es mamá

 

Generosa va dejando sus fluidos alrededor
como maná para sus hijos
contando los dedos de sus manos
de sus pies las penas de su pecho
los pechos secos de su presente
alrededor de la mesa puesta
donde la comida fría se devora
el tedio las lagañas del ojo marital
cuidado con las palabras cuidado con
el perro que cuida la puerta no ladra
sin motivo aparente los detritus tristes
taladran la memoria nos habíamos amado
tanto fue el cántaro que al final la fuente
colmada de reproches se comió la alegría
tarde vacía llovía sobre mí en el futuro
no habrá psiquis capaz de amar tanto
olor a cuerpo viejo cansado muerto aún así
tiene su habitáculo en la memoria
había una vez un niño escapando de su casa

 

ex voto

 

Hace un tiempo perdí mi mano derecha
en una batalla en Plaza de Mayo
en medio de un torbellino de gases
machetes y caballos
fue una hermosa escena barroca
donde la sangre era el pigmento dominante
ahora, con mi capacidad de acariciar
reducida en un 50 %
cada vez que hay una manifestación en la plaza
un chirriante cosquilleo invade con furia la mano ausente
ocurre que tengo un muñón en extremo sentimental.

 

escribir en el aire

 

Una línea que dibuja
las parábolas invisibles
del vuelo de una mosca
durante toda su vida
hasta que la veo morir
en mi mesa bajo la lámpara
sobre la blanca hoja iluminada
para ella como un escenario
esa línea es lo que escribió
la mosca con su cuerpo
con su vida que termina aquí
provocando en la mirada testigo
esta reflexión esta mínima ceremonia
de sepultarla en la tierra húmeda
de una maceta en el balcón

 

solitud

solitud

 

Un hombre parado frente a la lluvia
se distrae leyendo un periódico.
En algún lugar de la ciudad
dentro de un subterráneo en marcha
otro hombre escribe de corrido una frase:
                                 -Guillermo es tímido-
                                 -Guillermo es tímido-
                                 -Guillermo es tímido-
La lluvia cae con fuerza
sobre un bidet abandonado en el baldío
dos o tres moscas perdidas
golpean los vidrios de mi ventana
yo me dejo ir con las gotas que caen
y me estrello contra el suelo.
Es la tarde de un sábado.