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tancarloscomoyo

Poética

corrido

 

La mudez del cuerpo
es puro desplazamiento
ahora todo es
deseo textual

 

 

si...

 

Si la ventana fuera
además de ventana espejo
el paisaje que veo sería
mi reflejo
si el espejo fuera
ojo además de espejo
del otro lado habría
una imagen invertida
una ventana al revés
un espectador colgado
con la cabeza en los pies
pero si el ojo fuera
espejo y ventana a la vez
entonces adentro y afuera
seguramente habría
mucho más que simetría.

 

la estupenda futilidad de todo

 

Estoy planeando un robo
lo quiero hacer perfecto
entonces lo haré público
que todo el mundo lo sepa
y nadie lo crea
seré el autor inocente
del crimen perfecto
mejor todavía
pluscuamperfecto
el inimputable
dueño de un botín
inenarrable
que el mundo vio
y olvidó incluido
yo

 

matar el tiempo

 

Inflando forros hasta que queden del tamaño
de baguetes esos panes espectrales salchichas vacías
de contenido salchichas obscenas pero menos obscenas
que las verdaderas salchichas inflando forros queriendo
matar el tiempo hasta reventar el aire comprimido
en los pulmones en el mundo el aire entero
que rodea al planeta esta tarde esta noche que habrá
luna llena y será el cumpleaños de alguien y habrá
alguien que me amaba y ya no me recuerda cómo
era cómo éramos en el tiempo en que usábamos
el tiempo de otra forma después de inflarlos
lo mejor es hacerles un nudito en la punta
tirarlos por el balcón soltarlos en el aire que vuelen
como colecciones privadas de suspiros envasados
sobre la ciudad sobre los techos del suburbio sucio
como la memoria sucia como la muerte porque esta
noche alguien habrá de morir alguien habrá muerto

 

quién sabe

 

Había aire
había vacío solamente
unos pasos más allá
lo mejor era no detenerse
para cambiar de tiempo
verbal
lo mejor era cambiar
de cuerpo en pleno vuelo
aunque para eso hace falta práctica
lo mejor es ensayar por la mañana
cuando estás seguro
de que resta todavía mucho día
cuando las cosas aparentan
ser lo que parecen
lo mejor es caminar como quien baila
un pie delante y otro detrás
un leve giro no perder
la gracia
no perder el humor
no perder
la calma
lo mejor es leer al revés
y siempre permanecer
en movimiento
más allá está el silencio
y quién sabe qué
más

 

jugo

 

Una rodaja de limón
es un reloj de horas diurnas
me hace pensar en una antología
de todas las cosas redondas
y amarillas del mundo pero
no hay tiempo para enumerarlas
en este reloj de nueve gajos
tan apto para aderezar un trago
o acompañar el té verde
este cuadrante que muerdo
para astringir lágrimas y mocos
los fluidos y las secreciones
provocadas por un agujero
que no se ve que está dentro
de la cáscara de mi cuerpo
ese orificio que produce
un remolino que gira
en sentido contrario a las agujas
de este reloj de nueve horas
como si pudiera volver
al tiempo en que ese agujero
no existía todavía y el limón
ni siquiera había sido
desprendido de su rama
la mueca que provoca
en mi rostro su ácida potencia
parece una sonrisa o un rictus
de dolor sostenido en silencio
en el tiempo que dura un hiato
en el espacio que existe entre
un punto y otro punto y otro punto
en una línea de puntos

 

a tarde ser

 

El cielo color gris cinco en la escala
de valores encapota la silueta de la city
en medio de unos edificios viejos
sube una columna de humo blanco
mi hemisferio izquierdo me dice: incendio
miro las nubes me gusta el cielo así
debajo del puente todo es negro casi
no hay agua ya ni vida queda
unas bandas amarillas el reflejo de las luces
la noche inminente el viento amenazante
el horizonte desaparecido el agua en el aire
el lobo no abre la boca ya casi no come
no queda nadie que se jacte de estar vivo
al lado del puente un inmenso cartel rojo
exhibe un slogan de campaña una frase
de ocasión: la seguridad se hace
del otro lado el cartel rojo de Caserita
postales de la frontera poemas sin escribir
teléfonos mudos habitaciones vacías
recibo un mensaje que me dice que la nada
y el vacío son inspiradores preferiría no saberlo
preferiría estar lleno mi hemisferio derecho
piensa en la luz piensa en el espacio
piensa en color rojo negro blanco gris
salgo a la curva del balcón me dejo mojar
de este lado y del lado de allá es igual
el lobo no está el lobo perdió los dientes
el pelo las mañas murió por su boca
ahíto de carne podrida harto de alimentar
los rincones del conurbano con su fama
no era en verdad un lobo era un perro
abandonado cansado de ladrar para nadie
el humo blanco ahora es negro el cielo
también como la boca del lobo muerto
como la muerte que espera en el horizonte
como la noche que espera por mí

 

 

yo era

 

Yo era un buscador de oro
con pies de barro
que no encontró nada
más que la piedra
que persiste en el tiempo
yo era silencio
sombra de humo
puro yo agazapado
en lo más hondo
de la carne elemental.

 

santo oficio


Jesucristo tenia una estrategia
de comunicación, el mensaje
más sofisticado transmitido
por los canales más simples
y en la mesa siempre había
pescado fresco un poco de pan
unas cuantas copas de vino
algunas mujeres llamadas Maria
lo suyo era lo básico
una túnica un par de sandalias
hablar en parábolas caminar
sobre el agua perdonar al enemigo
siempre me pregunté si su padre
construiría cruces en la carpintería

diagrama

 

“La diagonal es la distancia más corta
entre la ausencia y el placer”
así fue como aprendimos a ser oblicuos
a caminar borrando las huellas
a cruzar el río y volver
a la misma orilla
a despedirnos antes de haber llegado.

(No es un error de procedimiento,
solo una incorrecta interpretación de la geometría).

 

no

 

No me des la espalda
ni aún así
que me sorprendas
trepando por el chorro de agua
subiendo por la columna de humo
no me quites la palabra
ni que fuera
mi discurso incomprensible
mi verbo abrumador
ya verás que no me ahogo en tu agua
ni aún así
que me respires a mí
no me camines los pasos al revés
como si fueran huellas en el viento
que no dejaron mis pies
no me digas que no
y no te lo diré yo
ni ahora
ni después.

sub marino

 

Este raro amanecer agonizado
tan cerca del límite de mi propio yo
tiene que ver con los restos de un amor
que son marcas en el mapa
del viajero cansado que por fin regresa a casa.

Esto no es un juego, hay algo
que enajena esta mañana, soy el mismo
pero no, las formas blandas
del mundo no resisten nitidez alguna.

Todo es precario, inasible, fugaz,
semejante a la luz que se mueve en la densa niebla
como si nadara en el aire.

Este despertar desestabilizado
se corresponde con la inefable sensación
de habitar en un mundo submarino
sin llegar a comprender del todo
la literalidad del agua.

 

polvo

 

El polvo entra en la casa
a su aire
al amparo del sol
el polvo ama las cosas
las cubre se pega a ellas
a la espera de que venga
un niño y dibuje con su dedo
un pájaro una nube un tren
un niño que sonríe
mientras dibuja con su dedo
en el polvo en la arena
en la ceniza del tiempo
que cubre las cosas y los cuerpos
y los sueños y los recuerdos
y el espacio que hay entre ellos
que nunca está vacío

 

arder

 

Déjame descansar sobre tu alfombra
dice Anne Sexton en el poema, aquí no hay
alfombra alguna pero es una tarde
para descansar, leo recostado en el sillón,
afuera arde el aire de febrero y el hipnótico
ladrido de perros lejanos, muertos de tedio
y de sed, rebota entre los edificios,
al poco rato me quedo dormido
y ya no sucede nada más.
Despierto mucho después con el libro en la cara,
mi respiración tibia humedeció el papel
y algunas palabras quedaron pegadas a mi boca,
no es que mi aliento se haya unido
al aliento poético de Anne, ni que yo
haya bebido sus palabras cuando dormía
pero leo: aquí está el ojo, aquí está la joya
esa frase me inquieta de una manera
desconocida, tengo mucha sed,
tiembla la luz que me rodea
y yo caigo en el último verso:
ardo del modo en que arde el dinero.

 

¿yo?

 

arrivederci roma
el que se quedó solo se embroma
los muñecos abandonados de la infancia
intoxicados de naftalina en los desvanes
arrullándose a si mismos
pasará pasará pero el último quedará
pues entonces quién lo tiene
la muerte es la última frontera del deseo
cada vez que puedes
flirteas con ella
¿yo señor?
no señor,
yo argentino

 

o de otro

 

Me preguntaste en qué pensaba te dije en nada
pero no era cierto, pensaba que en algún lugar
debe haber un orificio, un agujero único
no demasiado diferente a otros por el que si uno mira
del otro lado no ve nada y ese es el ojo de la aguja
por el que debe pasar el camello, es el legítimo agujero
por el que hay que hacer pasar el mundo hacia el otro lado
para darlo vuelta como si fuera un guante para que al fin
la cosa funcione todo tenga sentido sea posible ser feliz
el orificio no debe ser demasiado grande lo imagino
del tamaño de una boca formando la letra o
con eso alcanza con eso debiera ser suficiente pero el hombre
que haga el trabajo el hombre que empuje el mundo
al otro lado a través del agujero ese hombre sí, ese hombre
debe ser una cosa seria ese hombre no debe tardar en llegar

 

licuefacción

 

Fui a tomar el café y se me cayó
la cara dentro de la taza
la sorpresa hizo que se me cayera
la taza de las manos
lo tomé como una señal
y mi corazón cayó en la incertidumbre
y yo me perdí en un mar de dudas
justo en este planeta que está
cubierto de agua casi por completo

 

¿escaleras?

 

¿escaleras? Sí, escaleras
para neutralizar los planos
inclinados de este laberinto
camuflado de jardín de piedra.

 

estío

 

Con  una temperatura tan alta como ésta
todo se descompone demasiado rápido
incluso las palabras proferidas
comienzan a oler mal antes de llegar a destino
son  como morder una cáscara sabiendo
que ningún jugo saldrá y aún así pensamos
en el agua como si estuviéramos en ella
nos creemos más livianos que el aire
pensamos que podemos cambiar las cargas
eléctricas de las nubes y caer a tierra
como una bendición, como algo anhelado
pero todo se reduce a motas de polvo, partículas
de materia seca por las que ni el pensamiento
ni el deseo pueden fluir porque apenas hay
un hombre solo una mujer sola una luz asesina
que los recorta y los reduce a meras figuras
que adornan el vacío de la ciudad en verano.

 

hoy

 

Voy por el borde
donde no soy
anido en mi
yo epidérmico
tan intangible
casi parece
un efecto óptico
quisiera sumir así
disuelto en luz