Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2007.
Resumen
- 01/02/2007 11:41 - el telón endeble
- 01/02/2007 12:33 - uno de estos días
- 01/02/2007 20:36 - cara vela
- 02/02/2007 14:12 - imaginar Kyoto
- 19/02/2007 10:38 - Bla bla blog
- 19/02/2007 10:39 - El detective salvaje (1)
- 19/02/2007 10:40 - El detective salvaje (2)
- 19/02/2007 10:40 - esto no es un poema
- 19/02/2007 10:43 - Max pollo
- 19/02/2007 17:27 - algunas noches...
- 20/02/2007 01:29 - leyes físicas
- 21/02/2007 19:51 - la puerta
- 21/02/2007 19:57 - la puerta (2)
- 22/02/2007 11:50 - peinando a la dama
- 23/02/2007 00:44 - poema
- 23/02/2007 09:19 - lila
- 26/02/2007 10:24 - un femenino
- 26/02/2007 10:29 - femenino invertido
- 27/02/2007 10:32 - dibujar la frontera
- 27/02/2007 16:33 - un lugar en el mundo
01/02/2007
el telón endeble
Las tensiones primordiales
forman a menudo una cruz
es decir, se resuelven en un punto
y punto con punto con punto
construyen el núcleo de la red
donde los vacíos intermedios sostienen
el curso y el devenir del mundo
como se sostiene desde siempre
el telón endeble que simula el cielo.
Y entre mi yo y mi propia imagen
existe el espacio donde habita
el misterio de la apariencia.
La soledad podría ser entonces
el intento estéril
de conectar esa apariencia con otra,
la apariencia del otro.
uno de estos días
influenciado un poco por Cohen, por su prosa cohesionante, ejecuté una magia liviana, casi una amabilidad. Venía en el colectivo y al llegar al semáforo pensé, es decir apareció en mi cabeza, la palabra condescendiente, que contiene el verbo descender, que era lo que yo quería hacer, y funcionó. El chofer me miró por el espejo y la puerta se abrió. Abajo llovía pero era cerca. El libro no se mojó.
cara vela
Tenía la cara blanda de tantas palabras
algunas nuevas otras extrañas
aún así tanta sílaba locuaz amamantaba
el deseo de un gesto recién nacido.
Las altas consonantes insolentes
y las vocales obesas de verborragia
fofafeaban las mejillas,
ponían sanpaku los ojos
y caían desarmadas a lo largo de la barba.
Cut-up argentino, retrato latino
con sudor de agua bendita
como una imagen antigua de foto carnet.
Cayeron las palabras, gotearon las letras una a una
y el rostro desnudo de versos
fue sólo recuerdo, pasado fulgor.
Surcos de tinta, grietas profundas en el cuerpo
que fue mapa y huella del relato,
papiro de piel humana,
texto y textura,
oración desprevenida de lenguaje.
02/02/2007
imaginar Kyoto

Puedo imaginar que alguna vez iré a Kyoto, como imaginé que estaba en Valparaíso cuando de verdad estaba, y esto no es un consuelo, es apenas un juego con el tiempo, un conjuro, como quien hace un pliegue en un papel y junta palabras lejanas que no deberían convivir en la misma frase. Y si lo imagino es porque se me antoja en el ocio de la tarde tan húmeda, porque el olor me lo dicta, este olor a piel sucia, a papel mojado. Puedo imaginar que la luz que flota en el aire cuando el cielo está tan azul es en verdad una trampa asesina, un engaño para melancólicos que pretenden entibiar su tristeza con sucedáneos baratos de la felicidad. Puedo imaginar que los dibujitos negros sobre el blanco del papel que se van formando al escribir son deposiciones de insectos invisibles que pueden cobrar vida en cualquier momento para alterar el sentido de lo dicho o de lo que quiso ser dicho y que el nuevo sentido nacido de esa torsión se volverá salvajemente contra el escribiente que profanó el blanco inmaculado del papel, lo atacará en los ojos y formará una capa negra donde la luz no pueda ni entrar ni salir dejando una noche eterna tapiando su mirada. Puedo imaginar castigos atroces destinados a quienes cuentan secretos que nunca deberían ser revelados, aunque ellos al contarlos no supieran que eran secretos ni que no deberían contarlos ni que serían castigados por ello, y es parte de la naturaleza del silencio que más tarde o más temprano debe ser quebrantado o interrumpido, y que esa interrupción deberá ser pagada. Puedo imaginar que atravieso días enteros necesitando lo que en realidad tengo o teniendo lo que en realidad no necesito y luego me canso y me duermo y sueño con lo que quiero tener o con quien prefiero estar y después despierto y salto a la materia y la razón y la conciencia y vuelvo a necesitar lo que quiero y a querer lo que necesito aunque crea que es un juego o un espejismo o una estación pasajera en la vía. Puedo imaginar que suena el teléfono cuando no suena aunque quiero que suene y que quien lo hace sonar es quien yo deseo que llame aunque no esté llamando y que lo que tiene para decir es lo que yo quiero oír aunque no me lo vaya a decir nunca y que contesto a esas palabras con el discurso que tengo aprendido de tanto sentirlo de tanto esperar para decirlo aunque lo haga en la imaginación. Puedo imaginar que cambio de forma y la pierdo para encontrar otra y en la etapa amorfa supongo que no tengo cuerpo para volver a encarnarlo como la primera vez y revivir la sensación repentina de sumergirse en la materia en la carne en la contundencia de ser un animal sagrado y mucho más y viajar en la nave de los sueños y las sensaciones. Puedo imaginar que encuentro las palabras que nunca tuve las pocas esenciales palabras que abran el camino al entendimiento verdadero de lo que siempre estuve buscando saber conocer descubrir encontrar decir expresar entender abarcar, esas palabras que al momento de acceder a ellas con la mente inmediatamente se me olvidan pero ese relámpago de luz en que ellas aparecieron se conservará en mí como una imagen grabada para siempre en mi ser. Y aunque sea imaginación, la frontera entre ella y la realidad estará borrada y será lo mismo porque un conocimiento es un conocimiento en cualquier plano en que uno acceda a él, y al ser la imaginación un atributo de nuestra mente y de nuestro ser, es ser también, que ser parte es ser todo y lo único que no hay que ser es juez. Puedo imaginar que si ya no hay molinos habrá por lo menos viento y siempre que el viento sople habrá ruedas en movimiento habrá potencia en el aire, velocidad y aromas que vienen de lejos y lugares remotos adonde irán nuestros olores y un vehículo donde podrá viajar nuestro canto o nuestra palabra o nuestro aliento y como el espacio es curvo y curva la superficie del planeta que el viento recorre un día todo eso volverá enriquecido cambiado metamorfoseado para traer otros a nosotros y a nosotros en otros. Puedo imaginar jardines de piedra que simulan agua y ritmos de la tierra como si fueran orillas, que de algún modo parecen la huella que dejaban los dedos arrastrados sobre la arena de la playa de la infancia, imaginar sombras tenues que aplacan la luz, brillos dorados sutilísimos en los bordes de las formas de los objetos que reposan en silencio en las habitaciones, imaginar ritmos respiratorios que recuperen y evoquen el vaivén de las olas del mar, incorporarlos y permitir que el aire entre y salga con esa frecuencia eterna que nos vincula con el origen. Y si imagino dibujo con la mente y veo lo que dibujo y creo un mundo donde estar donde estoy y no hay tiempo ni espacio ni límite y la noche que entra por la ventana tiene una luna en forma de C colgada del cielo que no sé bien porqué es tan mágico. Puedo imaginar causas y motivos y razones para todos los errores para todos los fracasos para todas las dudas los miedos las fluctuaciones pero eso no importa no modifica que la verdad está en algún lado y si está en algún lado es en el corazón y si se traiciona el corazón se va contra uno mismo y se tendrá dolor y desasosiego y tristeza y soledad y quizás a veces uno elige eso como camino tortuoso o castigo autoimpuesto o quién sabe qué. Puedo imaginar muchas cosas para hacer cuando ya no se sabe qué hacer con el tiempo, con uno ni con la vida, imaginar caminos paralelos, adyacentes al sendero marcado por el infortunio o la fatalidad, curvas inesperadas y sorprendentes que al primero que desconcierten sea a uno mismo y esta sorpresa nos permita actuar sin tener en cuenta el acartonamiento de la costumbre o la mordaza de la prudencia y nos posibilite recuperar una espontaneidad que refresque nuestra relación con la realidad de los días.
19/02/2007
Bla bla blog
se cayó el servidor, se perdieron archivos (o "posteos") de 15 días, algunos los repondré. otros se los llevó el ciberespacio.
La vida es así.
El detective salvaje (1)

boceto de retrato de Roberto Bolaño a birome
El detective salvaje (2)

ídem anterior
esto no es un poema
Cuanto más se parece
una pintura a una pipa
más ganas tengo de:
quemar el cuadro
dejar de fumar.
Max pollo

Los poyos de Max Cachimba perdieron la cabeza
en el fragor de la huída de la cárcel
aún así consiguieron triunfar en el teatro
y descubrieron algo tardíamente
que también ellos contaban con genitales
bailando en la mesa de los bares del conurbano
todo esto sucedió antes, mucho antes
de ir a dar con sus huesos a la zanjita
de don Desiderio, corriendo con muletas
detrás de un destino de gloria efímera
y lecturas en voz alta de listados interminables,
a los idiotas se los fuman en pipa dijo a su vez
el caballero belga desde el fondo de la hornacina
no hay tu tía, somos ruedas girando en el aire
condenados a la celebridad de la encarnación
un mingitorio, mi reino por un mingitorio,
apareció Mac Fisto contrato en mano
y les hizo firmar a todos después de todo
qué sería de nosotros sin agujeros
dijo un loco que dijo el queso, pero esto
no parece ser demasiado serio
algunas noches...

por acá son así.
Luna en el riachuelo, óleo sobre tela, 120 x 100 cm.
20/02/2007
leyes físicas
Lo duro se articula con lo rígido
lo blando se entiende con lo blando
y para relacionarse cuentan
con un estado intermedio de la materia
no hay pausas en el girar de la rueda
todo organismo vivo avanza en el tiempo
y en ocasiones algunas células
en ciertos individuos de una especie
engendran pensamiento.
21/02/2007
la puerta

una puerta mágica (que ya no existe), en San Telmo.
la puerta (2)

puerta de salida a la terraza de Fundación Proa, La Boca.
22/02/2007
peinando a la dama

aprontando una escultura de Ron Mueck, escultor australiano
23/02/2007
lila

un lugar en las sierras de Córdoba
26/02/2007
un femenino

óleo sobre tela, 40 x 40 cm
femenino invertido

óleo sobre tela, 40 x 40 cm.
27/02/2007
dibujar la frontera
El día y la hora en que sentí que por fin estaba listo
tracé una línea sobre el mundo con un pincel
con un puñal con un canto de moneda
y ubiqué de un lado a los saciados los hartos
y del otro a todos los que padecen hambre y privación
pero el mundo alteró peligrosamente su forma
entonces decidí borrar la línea y trazar otra
en una dirección diferente y puse de un lado
a los magnánimos y del otro a los que aman
solamente el dinero, pero así el mundo se convirtió
en un mercado gigantesco, volví a borrar la línea
y recordé que las curvas tienden más a la armonía
entonces dibujé un enorme círculo y puse dentro de él
a todos los adultos, y afuera rodeándolo a los niños,
los bebés, los ancianos, pero tampoco dio resultado
porque a la noche los adultos aullaban, gritaban y gemían
y no dejaban dormir a nadie dentro del círculo ni fuera de él
de modo que volví a la línea recta y de un lado ubiqué
a los vivos y a los que no nacieron todavía y del otro
a los muertos y a los fantasmas y a los recuerdos
de sus seres queridos, y se formó una cortina de humo
entre un lado y otro y era como una nube de color rojo
y me produjo un hondo desasosiego y también borré esa línea,
decidí hacer círculos concéntricos y en cada uno escribir
un nombre diferente elegido al azar y armar varios grupos
de círculos hasta que me cansara o quedara mareado
y se armaron familias inefables y remolinos y pequeños tornados
y un dibujo lindo de ver y un vértigo, un efecto de arte cinético
pero me aburrí rápido de esa efervescencia y borré todas las líneas
y esparcí los puntos en el espacio al azar y formé constelaciones
y me arrojé al agua densa y oscura sin saber nadar y no me importaba
y aún así flotaba y me sumergía y era divertido aunque inquietante
y cerré los ojos y dejé de lado tantas cosas que antes parecían
primordiales y no lo eran en modo alguno y me abandoné
y me dejé ir y respiré cada vez más despacio y más profundo
y fui cayendo en mí entrando en mí subiendo a mí así como
si yo ya hubiera estado ahí aquí en mí antes y después y siempre



