Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.
Resumen
- 01/02/2008 10:43 - la música del río de la plata
- 10/02/2008 11:45 - digo yo...
- 11/02/2008 17:27 - habitaciones junto al mar
- 13/02/2008 11:31 - perplejo
- 16/02/2008 01:23 - mi Miró
- 16/02/2008 17:10 - cabecita
- 20/02/2008 14:54 - lo otro (fragmento)
- 25/02/2008 16:06 - evolución
- 26/02/2008 19:31 - after duchamp (2)
01/02/2008
la música del río de la plata

Tantos cadáveres en este río
que parece que nunca son demasiados
que demasiados no son suficientes
la historia negra de estas aguas
inunda las orillas de los escritorios
la boca abierta de los ahogados
deja pasar el agua el silencio el barro
bostezando de tedio en el lecho oscuro
los peces eligen no comer de esta carne
será el agua otra vez la que deba
deshacer los cuerpos de los intrusos involuntarios
borrarlos como testimonio y evidencia, asimilarlos
al magma subfluvial, este cauce facilita
todos los ocultamientos
este río que de tan abandonado parece
un océano en su eterna soledad
este río que no canta, río sepulturero
ahíto de muertos y fantasmas no será
nunca bendecido por las brumas del olvido
a pesar del ardid de sustraer a la mirada
una de sus orillas, sus aguas innobles son
el abismo sin fondo donde se hunde
el dolor sin nombre.
Carlos Ardohain
10/02/2008
digo yo...
Esta mañana desperté, me vi solo en la cama y pensé: estoy solo, después me
di cuenta de que el yo siempre está solo, es una condición inherente a él,
entonces empecé a pensar en esa palabra, yo.
La veía dibujada en mi mente con toda claridad. Dos letras, dos grafismos,
dos componentes distintos. No me interesaba ver las cosas desde el punto de
vista psicoanalítico, me quedé en el análisis de las formas, es decir, partí
de ahí.
Dos letras. La y. Primero lo que significa: incluye, suma, atrae, considera
al otro y lo quiere con ella, sería la parte social de la palabra, la que
sale al mundo, al otro, la que se brinda, sobre todo por su forma, su
dibujo, es un tronco que se abre en dos, como un árbol que se ramifica, se
abre, se da, son dos caminos en uno. Vista de modo invertido el sentido
varía y enriquece la lectura, son como dos vertientes que se avienen a
formar un mismo río, una misma cosa, dos cosas que se unen y se fortalecen y
se hacen una, en algún punto es una letra erotizada, y ese punto sería el
vértice donde las tres líneas confluyen, pero ese es otro punto.
Y después la o. Una letra autosuficiente, concentrada en sí misma, en algún
sentido presuntuosa, letra que siempre significa una elección, es esto o lo
otro, obliga a optar, impone una exclusión, en algún sentido es ella o nada,
o nadie. Es como una barra que separa una cosa de la otra, presume de
perfección, se parece sospechosamente al cero, a la nada, su vocación de
circunferencia la asimila al movimiento perpetuo alrededor de sí misma,
algo que se parece mucho a la inmovilidad. Es la parte introspectiva,
solipsista, profunda, secreta, ¿ontológica?. La fuerza centrípeta de la
palabra. El agujero que lleva al ser.
De pronto pensé que me había ido lejos y decidí volver.
Y pensé que si la o se parece al cero, la palabra yo en inglés se parece al
uno, I.
Coherencia formal con el sentido ¿o casualidad? ¿O el viejo vicio de rizar
el rizo?
Volví al castellano, me gusta que la palabra tenga dos letras, lo encuentro
apropiado, sin saber nada del ser, me parece que es mejor así.
Entonces tenemos una parte inclusiva y otra introspectiva, una letra abierta
y otra cerrada, y ambas forman una sola cosa que es yo.
Ahora bien, y vos?
Vos que no estás, cómo sos? Una letra más y dos muy parecidas.
Me gusta que tenga tres letras, también me parece apropiado.
La v, casi una evolución de la y, algo más perfecto, las dos vertientes o
ramas unidas para siempre en una sola forma, ya superada la etapa de lo que
eran antes de dividirse, una forma triangular y aguda, impecable, una punta
de flecha, una afirmación en sí misma. El punto que se apoya en el mundo o
la nada y lo sostiene todo. El punto que señala y del cual a la vez todo
parte.
La o , ya se sabe, ya está dicho, pero aquí tiene otra ubicación, central y
equilibrante, gira entre dos formas, es como el fiel de una balanza.
Y por fin, la s, sinuosa, elegante, femenina y sensual, la misma forma que
simboliza la unión del yin y el yang, la letra que abraza, que sonríe, que
es serpiente siempre y movimiento y unión, la letra que dice sí. La letra
sexy. La sex symbol de las letras.
Entonces se me ocurre algo, superpongo las imágenes, las palabras, yo encima
de vos, da una unión, una suma impecable que forma una nueva palabra, yos.
Me parece una palabra perfecta, aunque alguien pueda decir que es
incorrecta, ya que un yo más otro yo son dos yoes. Para mí está bien así,
yos, no falta ni sobra nada.
Después le estaba contando a un amigo estas reflexiones y me dijo: deberías
escribirlo.
Yo le contesté: lo voy a pensar.
11/02/2008
habitaciones junto al mar
obra de Edward Hopper13/02/2008
perplejo
Buscándote entre decenas
de palabras muertas que caen
de mi lapicera
transcurro la tarde en el desconcierto
de no saber qué hago aquí
ni a quién espero.
16/02/2008
mi Miró
La mujer le canta a la luna
que desvela al pájaro que hurga
en la hendidura de la mujer
una estrella es el ojo del seno
de su pecho ese ojo unido a mí
unido a ella por una línea
esa estrella que guiña luz
de perfil movimiento de ala
va del ombligo al llanto
de una lágrima sola, diamante
congelado en la noche azul
donde brilla la luna en forma
de coma haciendo una pausa
en el texto del silencio
brilla la luna sonrisa
ojo que guiña
gancho de donde cuelga la mujer
del sueño o el sueño de la mujer
pico de pájaro canto
tan sexo tan cerca el ojo
de abajo suspira la boca
de abajo canta la luna
es la mujer el pájaro
soy yo la estrella
está en un lienzo
el sueño
es de Miró.
cabecita
fotografía del jardín de mi casa de la infancia20/02/2008
lo otro (fragmento)
Siempre me asombró la inconmensurable disparidad del mundo. Es un alarde de creatividad de la naturaleza, miles de millones de rostros distintos en una combinatoria exponencial, produce vértigo solamente pensarlo. Pero esta manifestación de poder tiene una falla: la transmisión de códigos genéticos. Los hijos que se asemejan a sus padres, los hermanos que se parecen entre sí son variaciones imperfectas que tienen algo de monstruoso, de burla de la forma. Las considero mutaciones imprevisibles y presuntuosas, deformidades que exhiben su manifestación del error como una bondad de la química. Estas versiones degradadas de lo mismo insultan el original con su rencor por la pérdida de la novedad, cargan con el peso del código repetido, son un espejo que acerca y aleja al mismo tiempo. Es mucho más genuino lo diferente, lo extraño. Por otra parte creo que es lo único que se puede amar.
25/02/2008
evolución
Estos hermosos jóvenes morfológicos
caminan por el borde de la cima
epidérmicos obsesos peripatéticos
lucen la herida donde no lastima
sangran anilina, habitan castillos
de parafina, comienzan siempre
donde ya termina, abusan
como nosotros de la rima
de la autoestima, la adrenalina
y es inevitable que un día
se conviertan en maduros
pretenciosos neuróticos semióticos
que lucen el discurso como gema
que presumen saber lo que hay afuera
que todo lo ven como fonema
que todo lo que vale siempre cuesta la pena
26/02/2008
after duchamp (2)
obra del pintor chino Xi-shixin
